SIETE IDEAL SUB-23 2021 | Unai Iribar (Laboral Kutxa)

Unai Iribar Laboral Kutxa Siete Ideal

Un año más, con la llegada del ocaso de la temporada amateur, desde ElPelotón, y con el patrocinio de Ikolan Sport, volvemos a sacar a la palestra nuestro «siete ideal sub-23», en una campaña 2021 muy especial por haber sido la del regreso a la competición tras un 2020 realmente duro para nuestros ciclistas, directores, organizadores, prensa y todas las personas que hacen posible que en todos los rincones de nuestro país durante más de 7 meses haya ciclismo semana tras semana.

El sexto de nuestros corredores, y por tanto, el penúltimo sub-23 en salir a la palestra es uno de los que más veces ha acaparado portadas en este 2021, tras finalizar con 5 victorias en su poder y en otras 10 ocasiones dentro del podium. Estamos hablando de Unai Iriba. El guipuzcoano partía el año como el buque insignia de una de las grandes escuadras del pelotón amateur como es el Laboral Kutxa, y lo cierto es que no decepcionó, estando a un nivel sublime desde marzo a septiembre. Lógico que los directivos de la Fundación Euskadi le ataran para que a partir del próximo año sea profesional con los colores naranjas del Euskaltel Euskadi.

Una campaña más, los chicos del Laboral Kutxa centraron la mayoría de sus esfuerzos dentro de las “fronteras” de Euskadi, donde más veces vimos a Unai entre los mejores, ya fuese dentro del Torneo Euskaldun, el Torneo Helduz, o el novedoso Torneo Abiatzen, que él mismo se acabó adjudicando para ser el primer ciclista en inscribir su nombre en el palmarés.

Como decíamos, ya en el arranque de la temporada Unai demostró que este iba a ser su año, y eso que el listón se lo había puesto muy alto con su buen hacer en 2020, donde entre otras cosas se había llevado para casa el Torneo Lehendakari. De hecho, en el mes de febrero sumaría su primera actuación destacada, y curiosamente lo haría fuera del País Vasco, siendo tercero en el Memorial Juan Manuel Santisteban de Colindres, donde Unai sumaba el primero de los muchos podiums que iría acumulando en los meses siguientes. En la carrera cántabra nuestro elegido de hoy fue el único capaz de poner oposición a los chicos del Lizarte, que allí tuvieron uno de esos días “tontos” con una exhibición mayúscula metiendo a tres de sus hombres entre los cuatro primeros.

Hubo que esperar un mes más para presenciar la primera gran gesta del 2021 de Unai, y esa se dio en un escenario icónico del calendario vasco como es la Subida a Gorla, donde el ciclista natural de Ibarra en las rampas más duras de la mítica subida rompía la carrera, yéndose en busca de la gloria junto con su compañero Asier Etxeberria. Los dos llegaban de la mano a la línea de meta, siendo el primer puesto para Asier, aunque la imagen gloriosa era para ambos corredores del Laboral Kutxa.

Quedaba claro que Unai estaba alcanzando su mejor nivel, de cara a la siempre esperada cita del Memorial Valenciaga de la Copa de España, visto además que la competición nacional ya había estado un mes atrás con los mejores en la inaugural Aiztondo Klasika donde rozó el top-10. Pero en Eibar todo se cruzó para los de la escuadra de la Fundación Euskadi con varias caídas que lastraron cualquier opción real de victoria. De este revés muchos podrían haberse venido abajo, pero nuestro protagonista resurgió aún con más fuerza para liderar a su equipo durante unos siguientes meses pletóricos.

Entre finales de abril y mayo dejó sentenciado el Torneo Abiatzen con varios puestos de honor, siendo quinto en Urraki, tercero en la Loinaz Proba de Beasain, o segundo en Lazkao. En esta última también se permitió el lujo de alcanzar la pancarta de llegada con su compañero Xabier Murias, al que también cedió la oportunidad de entrar en primer lugar, después de atacar en el duro muro de Lazkaomendi y hacer los dos en solitario los últimos kilómetros. Él sería el encargado de ascender a lo más alto del podium en el Trofeo Eusebio Vélez de Durana, a cuya recta final llegaba destacado, imponiendo su fuerza en la escalada a Leintz-Gatzaga, junto con Julen Arriolabengoa (Caja Rural-RGA) e Imanol Álvarez (Eiser Hirumet), a los que superaba con claridad en el sprint final. Con estos números, parece lógico pensar que el campeonato vasco acabase llevando su nombre, y que de hecho se permitiera la licencia de no participar en las dos últimas mangas.

Este extraordinario momento de forma coincidía con la celebración, a principios de mayo, de la Santikutz Klasika, otra de las fechas de la Copa de España dentro del territorio vasco, a donde el Laboral Kutxa llegaba en calidad de invitado, y ahí Unai Iribar iba a encandilar a los aficionados con su mejor cabalgada del año. En una de las ediciones más duras que se recuerda de la carrera de Legazpi, con menos de la mitad de los ciclistas participantes que tomaron la salida llegando a meta, Iribar se consagraba completando una formidable exhibición en los kilómetros finales. Al encadenamiento final de los duros altos de Gabiria y Aztiria apenas viajaban en cabeza una docena de corredores. Sería en las pendientes más exigentes de Aztiria, cuando Iribar respondía al ataque del italiano Davide Piganzolli (Eolo-Kometa) y el navarro Igor Arrieta (Lizarte), con otro durísimo demarraje, al que ya ninguno de sus rivales pudo seguir. Finalmente, se presentaba en la línea de meta en solitario, aunque viviendo unos últimos instantes agónicos en los que tuvo que exprimirse al máximo para poder acabar levantando los brazos. Sin duda, una de las jornadas para enmarcar de esta temporada.

La primavera triunfal la cerraría viajando con el equipo a tierras italianas para disputar el Giro Baby, seguramente la carrera sub-23 por equipos más importante del mundo. El escenario no amilanaba al ibartarra, que a punto estaba de cosechar una de sus mejores vendimias de su vida en el tercer parcial con meta en Cesenatico, metiéndose en el corte bueno que se jugaba la victoria, siendo quinto en meta. Durante toda la ronda evidenció su gran nivel, estando en los momentos claves siempre con los mejores, refutado además con otros dos décimos puestos en otro par de etapas de alta montaña como en la octava, en la que se pasaba por el Passo del Tonale, y con la meta situada en el alto de Andalo, puerto de 16 kilómetros. Todo esto le llevó a acabar en la general de la maglia rosa en un inmaculado 15º puesto, que clarificaba, por si había alguna duda, que Unai Iribar tenía su sitio con los ciclistas más destacados del mundo.

Pasada esta enorme experiencia y habiendo conseguido un golpe de pedal buenísimo, Iribar encaraba el intenso periodo veraniego poniéndose el maillot de la selección de Euskadi en los campeonatos de España en La Nucía. El durísimo recorrido alicantino le venía como anillo al dedo al guipuzcoano y no dejaba pasar la oportunidad para colgarse una merecidísima medalla de bronce, estando hasta los instantes finales batallando por el oro.

No tardaría mucho en desquitarse y volver a levantar los brazos como ganador de la tercera fecha del Torneo Euskaldun vivida en Murgía. Un lugar emblemático para el ciclismo vasco, como es el Santuario de Nuestra Señora de Oro, era testigo del potencial de Unai, al que le bastaba con aguantar los envites de sus enemigos y apretar en la última rampa para vencer con comodidad la prueba alavesa. En el tradicional campeonato vasco también estaría dentro del gran triplete que el Laboral Kutxa firmó en la Dorletako Ama de Gatzaga, con Iribar siendo tercero por detrás de sus compañeros Ailetz Lasa y Xabier Isasa.

En la otra competencia de Euskadi de esta segunda mitad de la temporada, el Torneo Helduz, repetiría esa tercera posición en su pistoletazo de salida celebrado en Antzuola, solo superado por el vencedor final Unai Hierro (Baqué Team) y su compañero Isasa. En verdad, durante ese mes de julio serían varias las ocasiones en las que daría al palo, y es que mismamente en la Vuelta a Madrid sub-23 finalizaría en tercera y segunda posición en la primera y quinta etapa, respectivamente, de la ronda madrileña, sobresaliendo esa última en la que nos dejaba un precioso mano a mano con Marcel Camprubí (Antiga Casa Bellsolà-Girona) en el muro definitivo dentro de las calles de San Lorenzo de El Escorial.

Tampoco sería la única carrera por etapas en la que destacaría nuestro Unai Iribar, y es que en su exitoso mes de septiembre comenzaría brillando en la Vuelta a Cantabria, con un segundo puesto en la general cántabra empatado a tiempo con el maillot amarillo de Vinicius Rangel (Telco’m-On Clima-Osès), habiendo probado su regularidad con un quinto, séptimo y cuarto puesto en sus tres jornadas.

Decimos que septiembre fue un mes de éxito para él, y lo fue porque las dos últimas carreras del Helduz llevaron su nombre. Iribar se hacía, en primer lugar, con la victoria en Oñati, encabezando aquí otro triplete del Laboral Kutxa, una vez que dejaba de lado a sus contrincantes en los altos porcentajes del muro de Arregi. Reproducía ese desenlace tan solo siete días después en Ereño, cruzando la meta vizcaína en primer lugar tras hacer en solitario los últimos tres kilómetros, llevándose el pulso realizado al grupo perseguidor. De esta manera celebraba de la mejor forma el flamante paso a profesionales en 2022 con el Euskaltel Euskadi confirmado unos días antes.

En realidad la casaca naranja no la estrenará en 2022 ya que durante todo este final de campaña el todoterreno de Ibarra ya formó parte de la escuadra profesional vasca como “stagiaire” rodando junto a los mejores nombres pelotón internacional como los Alejandro Valverde o Vincenzo Nibali en carreras como el Tour du Limousin, el Giro de Sicilia, la Milán-Torino, el GP Piamonte o la París-Tours. En todas ellas Unai Iribar realizaba una labor encomiable, consiguiendo acabarlas tras trabajar para los compañeros, algo muy destacable para un joven de su edad que sube al mayor escalón del ciclismo, siendo una prueba reseñable de todo lo bueno que está por llegar.

Con paciencia y confianza es muy probable que en un tiempo los aficionados españoles tengamos en Unai Iribar a una de las grandes bazas. Así que, por todos estos motivos en esta casa no podíamos pasar la oportunidad de poder decir que el guipuzcoano un día formó parte de uno de nuestros “siete ideal”.

SIETE IDEAL HASTA EL MOMENTO

SUB-23

1. Mar Brustenga (Caja Rural-RGA)

A) Análisis de la temporada 2021
B) Test de ElPelotón-Ikolan Sports a Marc Brustenga: «Mi sueño es disputar una Paris-Roubaix»

2. Pau Miquel (Lizarte)

A) Análisis de la temporada 2021
B) Test de ElPelotón-Ikolan Sports a Pau Miquel: «Ha sido el año que más he disfrutado encima de la bici»

3. David Martín (Eolo-Kometa)

A) Análisis de la temporada 2021
B) Test de ElPelotón-Ikolan Sports a David Martín: “España necesita más corredores rápidos en el pelotón profesional”

4. Francisco Javier Agea (Gomur-Cantabria Infinita)

A) Análisis de la temporada 2021
B) Test de ElPelotón-Ikolan Sports a Fran Agea: “Trabajaré duro para estar a la altura de la nueva categoría”

5. Vinicius Rangel (Telco’m-ON Clima-Osès)

A) Análisis de la temporada 2021
B) Test de ElPelotón-Ikolan Sports a Vinicius Rangel: “Mi sueño está empezando y voy a darlo todo para conseguir brillar”

 

ÉLITE

1. Benja Prades (Vigo-Rías Baixas)

A) Análisis de la temporada 2021
B) Test de ElPelotón-Oria Sport Wear a Benja Prades: «Creo que aún podría aportar bastante a muchos equipos profesionales»

2. Ángel Coterillo (Gomur-Cantabria Infinita)

A) Análisis de la temporada 2021
B) Test de ElPelotón-Oria Sport Wear a Ángel Coterillo: “Me encantaría hacer de este hobby, mi profesión”

3. Asier Etxeberria (Laboral Kutxa)

A) Análisis de la temporada 2021
B) Test de ElPelotón-Oria Sport Wear a Asier Etxeberria: “Soy capaz de estar con los mejores corredores de este país”

4. Pablo Alonso (Supermercados Froiz)

A) Análisis de la temporada 2021
B) Test de ElPelotón-Oria Sport Wear a Pablo Alonso: “Soy muchísimo mejor ciclista ahora como élite que cuando era sub-23”

5. Miguel Ángel Fernández (Vigo-Rías Baixas)

A) Análisis de la temporada 2021
B) El test de ElPelotón-Oria Sport Wear a Miguel Ángel Fernández: “Me gustaría verme luchando con los mejores velocistas del mundo”