Hay victorias que engordan un palmarés y otras que abren una página nueva. La de Benjamín Noval en Montreal pertenece a las segundas. El asturiano se ha proclamado este martes, 22 de septiembre, campeón del mundo júnior de contrarreloj y se ha convertido, con solo 17 años, en el primer ciclista español que conquista el arcoíris de la especialidad en esta categoría. Un título que ya no admite comparaciones dentro de su generación porque, sencillamente, nadie vestido con el maillot de España lo había conseguido antes.
Noval completó los 20,3 kilómetros de la contrarreloj de Montreal en 25:17.35, suficiente para imponerse por 6.35 segundos al belga Vic De Smet y por 16.97 al danés Malthe Risbjerg. Márgenes pequeños para una victoria enorme. El asturiano afrontó con prudencia la primera parte, la más técnica, antes de liberar definitivamente las piernas y encontrar el ritmo que acabaría llevándole hasta el arcoíris. «Sabía que tenía posibilidades, pero no estaba seguro de poder conseguirlo. Salí con respeto, ya que quería tener prudencia en esa primera zona técnica y luego, una vez superada, ya pude poner mi ritmo y desde el coche me han llevado muy bien», explicaba tras cruzar la meta.
La memoria lleva inevitablemente hasta José Iván Gutiérrez, aunque la comparación necesita un asterisco. El cántabro conquistó en Treviso, en 1999, el Campeonato del Mundo contrarreloj sub-23, convirtiéndose entonces en el primer español campeón mundial contra el reloj en aquella categoría. Veintisiete años después, Noval ha hecho algo parecido un escalón más abajo: estrenar para España el palmarés mundial júnior de la especialidad y añadir su nombre a la historia de la contrarreloj española.
Porque España ha tenido campeones del mundo contra el reloj en otras categorías, pero faltaba conquistar el arcoíris masculino desde la base. Noval ha llenado ese hueco después de una temporada en la que ya había vuelto a demostrar su dominio nacional de la especialidad. Montreal, sin embargo, suponía otra dimensión. Ante los mejores júnior del mundo, en el escenario más grande de la temporada, el asturiano respondió con una carrera medida primero y lanzada después.
La dimensión del salto se entiende todavía mejor mirando solo doce meses atrás. En el Mundial de Kigali de 2025, Noval había terminado 11º en la contrarreloj, a 57 segundos del neerlandés Michiel Mouris. Un año después no solo ha entrado en la pelea por las medallas: ha ganado. De quedarse a las puertas del top-10 a vestir el maillot arcoíris. Un crecimiento enorme en apenas una temporada que encuentra en Montreal su fotografía más importante hasta el momento. «Quiero dar las gracias a todos, sobre todo a mi familia, que me ayuda en el día a día», reconocía después de conseguir el título.
Y todavía queda Mundial. Noval tendrá ahora que cambiar el chip de la cabra a la bicicleta de ruta con una posibilidad tan difícil como sugerente sobre la mesa. «Ahora toca soñar con el doblete, pero primero quiero asimilar esto y disfrutarlo y ya pasado mañana pensaremos en las opciones de la ruta». El futuro empezará a escribirse entonces. Lo que ya no cambiará quedó grabado este 22 de septiembre de 2026: el primer español campeón del mundo júnior de contrarreloj se llama Benjamín Noval.


