El escenario era conocido, pero los colores habían cambiado. Casi tres años después de conquistar en El Refor su sexto Campeonato de España, Felipe Orts volvió a levantar los brazos en Amurrio, esta vez vestido con el naranja de La Vila Joiosa-Fundación Euskadi. El alicantino resolvió en la segunda vuelta su duelo con Raúl Mira y conquistó su primera victoria de la temporada, mientras que Sofía Rodríguez completó el doblete de los campeones nacionales tras imponerse en una carrera femenina mucho más apretada, con Sara Cueto y Lucía González separadas por apenas diez segundos. La tercera cita de la Copa de España dejó dos maneras diferentes de ganar y una misma conclusión: los maillots rojigualdos volvieron a encontrar su sitio en lo más alto.
El Amurrioko Ziklo-Krossa – José María Basualdo Sari Nagusia reunió este sábado 31 de octubre a buena parte de los principales especialistas nacionales en una jornada de categoría UCI C2 que presentó unas condiciones muy distintas a las que suelen acompañar al otoño vasco. El sol y el terreno seco sustituyeron al barro, convirtiendo los 2.900 metros de El Refor en un circuito rápido, donde la arena, los obstáculos y las zonas técnicas exigieron precisión en las trazadas y capacidad para acelerar una y otra vez. No hubo que sobrevivir al terreno, sino encontrar la velocidad suficiente para hacer diferencias en un recorrido que ofrecía pocas oportunidades para esconder las debilidades.
Y en esas condiciones, Orts volvió a marcar la distancia que le separa de buena parte del ciclocrós nacional. El ocho veces campeón de España llegaba después de una intensa primera parte de octubre en Bélgica y Países Bajos, donde había acumulado posiciones destacadas frente a algunos de los mejores especialistas internacionales. Amurrio suponía su primera aparición de la temporada en España y también la oportunidad de estrenar una victoria con su nueva estructura, vinculada a una Fundación Euskadi que ha encontrado en el alicantino uno de los grandes referentes de su proyecto.
La carrera masculina comenzó con Raúl Mira dispuesto a discutir el pronóstico. El valenciano del Nesta-MMR, líder de la Copa después de imponerse en Siero y terminar tercero en Marín, fue quien mejor resistió el ritmo de Orts durante los primeros compases. No era una oposición menor. Mira había demostrado en las primeras semanas del invierno que su salto a la categoría élite no había cambiado su capacidad para competir por las victorias absolutas. Pero una cosa era dominar las carreras nacionales en ausencia del ocho veces campeón de España y otra conseguir seguir su rueda cuando este decidió endurecer la competición.
La resistencia duró hasta la segunda vuelta. Orts consiguió entonces abrir las primeras diferencias y comenzó una cabalgada en solitario que ya no encontraría respuesta. Sobre un circuito rápido, donde cada metro había que ganarlo a base de potencia y continuidad, el alicantino fue consolidando una ventaja que le permitió afrontar el resto de la carrera con el triunfo encarrilado. No necesitó un ataque espectacular ni esperar al desgaste de sus rivales. Le bastó con imponer un ritmo que Mira pudo discutir durante un tiempo, pero no sostener hasta el final.
Por detrás, el líder de la Copa encontró su propia carrera. Sin opciones de regresar a la cabeza, Mira defendió una segunda posición de mucho valor para sus aspiraciones en la general, mientras que Gonzalo Inguanzo, vencedor del certamen el pasado invierno, trataba de asegurar el último escalón del podio. El cántabro tuvo que emplearse hasta el final ante la presión de Kenay de Moyer y Miguel Díaz, en una pelea por las posiciones de honor que terminó siendo bastante más ajustada que la lucha por la victoria.
Orts completó la carrera en 58 minutos y 6 segundos, cruzando la meta con 31 segundos de ventaja sobre Mira. Inguanzo terminó tercero a 1:03, apenas un segundo por delante del belga Kenay de Moyer y tres sobre Miguel Díaz. Miguel Rodríguez, vencedor en Marín, tuvo que conformarse con la sexta plaza a 1:24, mientras que Mario Junquera fue séptimo, un segundo después. Martín Fernández volvió a demostrar su progresión en su primera temporada sub-23 con una meritoria octava posición absoluta, por delante de Unax Galán y Ángel Fernández Echevarría.
Para Orts, la victoria encerraba algo más que el primer triunfo del invierno. Su nueva etapa deportiva había comenzado lejos de casa, en los escenarios habituales del ciclocrós centroeuropeo, pero su primera celebración llegó en unas campas que forman parte de su propia historia. Allí donde conquistó uno de sus títulos nacionales volvió a encontrarse con la victoria y con el público vasco, esta vez convertido también en parte de la afición de su nuevo equipo.
«Estoy contento con la primera victoria vestido de naranja aquí en Amurrio», reconocía el alicantino después de la carrera, satisfecho por haber respondido a una condición de favorito que no siempre resulta sencilla de gestionar. El domingo tendrá una nueva oportunidad en Orduña, donde volverá a competir ante buena parte de los mismos rivales en el estreno de la Iparkopa CX Laboral Kutxa.
Si entre los hombres la carrera encontró pronto un dueño, la competición femenina dejó un desenlace bastante más incierto. Sofía Rodríguez regresó al primer escalón del podio después de su tercera posición en Ormaiztegi, una prueba en la que Léa Stern y Lucía González habían llevado la pelea hasta la última vuelta. En Amurrio, la campeona de España volvió a ofrecer su mejor versión y consiguió imponerse en una jornada donde las diferencias entre las primeras fueron mucho más reducidas.
La corredora del Nesta-MMR tuvo que responder a la oposición de Sara Cueto y Lucía González, dos de las grandes protagonistas del comienzo de la Copa. Frente a ellas, Rodríguez encontró la manera de hacer valer su fortaleza y gestionar una ventaja que nunca llegó a convertirse en una renta definitiva. La rapidez del circuito mantuvo la presión sobre la cabeza y obligó a sostener el esfuerzo hasta los últimos metros, sin el margen de tranquilidad que había acompañado a algunas de las victorias más claras de este inicio de temporada.
Sofía terminó imponiéndose con un tiempo de 50 minutos y 12 segundos, apenas doce segundos por delante de Sara Cueto, que consiguió su mejor resultado de la temporada en la Copa de España después de haber sido tercera tanto en Siero como en Marín. Lucía González completó el podio a 22 segundos de la vencedora, confirmando una regularidad que la mantiene entre las principales aspirantes a la clasificación general.
La carrera también dejó una lectura interesante entre las participantes internacionales. Léa Stern, vencedora una semana antes en Ormaiztegi, terminó cuarta a 50 segundos, mientras que Anaïs Morichon ocupó la quinta posición a 1:13. Más atrás llegó Alexandra Valade, sexta a 1:29, en una jornada que complicó la situación de la francesa al frente de una Copa de España cada vez más disputada. La ganadora de Marín no pudo repetir las sensaciones de las primeras pruebas y vio cómo varias de sus principales rivales terminaban por delante.
Entre las sub-23, Valade volvió a ser la mejor clasificada, mientras que Mirari Gotxi terminó octava absoluta a 1:51, confirmando su progresión en una categoría que acaba de estrenar después de proclamarse campeona de España júnior el pasado invierno. Ana López completó las diez primeras posiciones, en una carrera que volvió a evidenciar la profundidad de una participación femenina donde las diferencias entre algunas de las grandes referencias nacionales son cada vez más pequeñas.
Las categorías júnior dejaron uno de los desenlaces más emocionantes de toda la jornada. El francés Lilian Moriniere consiguió la victoria masculina después de una carrera que terminó con los tres primeros separados por apenas dos segundos. Antoine Clemente cruzó la meta con el mismo tiempo que el vencedor, 38 minutos y 24 segundos, mientras que Guillermo García Alonso completó el podio a solo dos segundos. Mikel Llorente y Pelayo Gancedo terminaron cuarto y quinto, ambos a nueve segundos, en una prueba donde hasta nueve corredores acabaron dentro de los primeros dieciséis segundos. Xavi Vidal, que llegaba como líder después de su victoria en Marín, tuvo que conformarse con la novena posición.
También hubo protagonismo francés en la competición júnior femenina, aunque esta vez con un resultado bastante más claro. Noemie Jurado Roumieux se impuso con 56 segundos de ventaja sobre Lucie Elizalde, completando un doblete francés que rompió el dominio español de las dos primeras puntuables. Gisela Herrero fue tercera a 1:24 y consiguió subir al podio en una jornada donde Carla Bañuls, vencedora en Siero y Marín, terminó cuarta a 2:06. La sexta posición de Noa Vega, otra de las grandes referencias del comienzo de temporada, confirmó que Amurrio había alterado las jerarquías de una categoría en la que hasta ahora habían mandado las corredoras nacionales.
Entre los cadetes, Alain Pérez consiguió un triunfo muy disputado por delante de Manuel García, segundo a siete segundos, y Hugo Rodríguez, tercero a diez. Mateo Hermida, vencedor de la anterior cita de Marín, terminó cuarto a 47 segundos. La competición femenina volvió a tener en Jana Freixas a su gran protagonista. La catalana sumó una nueva victoria en la Copa, esta vez con 24 segundos de ventaja sobre Laura Solares, Candela Martínez y Lara Fernández, que llegaron igualadas en tiempo a continuación.
La jornada también ofreció una amplia participación máster, con Jorge González imponiéndose en máster-30 por delante de Miguel Llaneza y Julen Quintano, los tres separados por apenas dos segundos. Iñaki Carro se llevó la victoria en máster-40, mientras que Bernat Pou y Xabier Mendiaraz hicieron lo propio en máster-50 y máster-60. Entre las mujeres, los triunfos correspondieron a Déborah Sánchez en máster-40 y Felisa Ares en máster-50.
Amurrio deja así una Copa de España que empieza a dibujar sus primeras diferencias, pero que todavía conserva suficientes incógnitas como para mantener abierta la pelea. Raúl Mira sale reforzado de su enfrentamiento con Orts y continúa ofreciendo una regularidad que le permite defender sus aspiraciones en la general, mientras que el triunfo de Sofía Rodríguez y la segunda posición de Sara Cueto aprietan la lucha femenina después de una jornada menos favorable para Alexandra Valade. Entre los júnior, la irrupción francesa ha recordado que las jerarquías construidas durante octubre pueden cambiar en apenas cuarenta minutos.
El Refor despidió la competición sin el barro que tantas veces ha acompañado a sus carreras, pero con las mismas exigencias de siempre. La tierra estaba seca, el circuito invitaba a correr y las diferencias nacieron del ritmo, de la capacidad para enlazar esfuerzos y de la resistencia a una velocidad que no concedía demasiadas treguas.
Para Felipe Orts, Amurrio volvió a ser territorio de celebración. Para Sofía Rodríguez, la confirmación de que el maillot de campeona de España sigue teniendo argumentos para imponerse incluso cuando las rivales no dejan de acercarse. Dos victorias distintas sobre las mismas campas y una nueva página en la historia de una Copa de España que todavía tiene mucho invierno por delante.


