Mejores momentos del año (1): Contador explota en Niza

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Alberto Contador atacó sin descanso en la última etapa de la Paris-Nice. Pese a encontrarse en una posición complicada para ganar la general, el ciclista de Pinto peleó hasta el último metro por el maillot amarillo. © Peloton Magazine

El primer gran momento del año ciclista en 2016 llegó el 13 de marzo, en la última etapa de la Paris-Niza. Y, cómo no, tuvo como protagonista principal a Alberto Contador. El madrileño, pese a tener la carrera prácticamente perdida, luchó hasta el final por la victoria en una prueba que le impulsó hacia la élite del ciclismo mundial hace ya casi una década.

La séptima etapa de la Paris-Niza presentaba un recorrido muy típico de la carrera francesa: un circuito de 134 kilómetros por las montañas de los alrededores de la ciudad mediterránea. En total, seis puertos: dos de tercera categoría (Côte de Duranus y Côte de Levensa), dos de segunda (Côte de Châteauneuf y Col de Calaison) y dos de primera (Côte de Peille y Col d’Èze). El día anterior, la carrera había quedado abierta en La Madone d’Utelle, un puerto de primera categoría muy tendido -el único final en alto de toda la carrera- que no sirvió para dejar la clasificación general decidida. Ganó la etapa Ilnur Zakarin tras batir en el sprint a Geraint Thomas, que se hacía con el maillot amarillo, y a un Alberto Contador que atacó sin parar pero se vio perjudicado por la falta de dureza en el puerto. A falta de una sola jornada, Thomas lideraba la carrera con 15, 20 y 25 segundos sobre Contador, Zakarin y Richie Porte, respectivamente. Aunque la última etapa no tenía un sólo metro llano y las diferencias en la general eran mínimas, el poderío del equipo Sky y sobretodo, el de un Sergio Henao pletórico, hacía difícil pensar que pudieran poner contra las cuerdas a Thomas y a su potente equipo en la última jornada.

Amaneció soleado en Niza. El buen tiempo y los bonitos parajes montañosos y marítimos de la Provenza presagiaban una etapa espectacular, como así sucedió. La carrera salió lanzada desde el primer metro. Muchísimos ciclistas trataron de coger la escapada, y tras varios kilómetros de intensa pelea, más de 15 corredores se marcharon por delante. Entre ellos, dos compañeros de Contador, Yuri Trofimov y Robert Kiserlovski. Tras este movimiento táctico por parte de Tinkoff, todo el mundo esperaba un ataque lejano del español que, efectivamente, llegó. El de Pinto sabía que necesitaba endurecer la carrera de lejos si quería ganar; tenía que desgastar a Sky y a Thomas o sería imposible soltarlos si esperaba a la subida final al Col d’Eze. Contador atacó en la base del penúltimo puerto, la Côte de Peille (6,5 Km al 6,9%). Nadie salió con él. Se notó que Sky había previsto esta situación; en vez de salir a por Contador, Thomas no se puso nervioso y se resguardó en su excelente equipo. El madrileño abrió hueco, y llegó a la altura de sus dos compañeros escapados justo cuando coronaba el puerto. Tenía casi un minuto de ventaja sobre el pelotón, y las cosas pintaban muy bien para el ciclista de Tinkoff, que con Trofimov y Kiserlovski entregados a la causa, sólo tenía que mantener la ventaja durante el descenso y, en el Col d’Èze (7,7 Km al 5,7%), dar el estacazo final.

No se lo pensó dos veces. Contador hizo gala una vez más del ciclismo ofensivo que le caracteriza y se lanzó a por la victoria a 55 kilómetros para el final de la etapa. © Kenzo Tribouillard
No se lo pensó dos veces. Contador hizo gala una vez más del ciclismo ofensivo que le caracteriza y se lanzó a por la victoria a 55 kilómetros para el final de la etapa. © Kenzo Tribouillard

El equipo Sky, con ciclistas de la talla de Mikel Nieve, Nicholas Roche o Ben Swift a las órdenes de Thomas, tiró a muerte durante el largo descenso que llevaba a los corredores al Col d’Èze. Fueron reduciendo la ventaja de Contador kilómetro a kilómetro, que pese a tener dos compañeros a su lado, no lograba aguantar la diferencia lograda en el puerto anterior. Justo antes de comenzar la ascensión final, Sky dio caza a Contador. El de Pinto acababa de perder una batalla, pero no la guerra; aún restaba un puerto por delante, y por la mente del español jamás pasa la rendición. Puso a Majka, el último gregario del que disponía, a tirar con fuerza desde el primer metro de la subida al Col d’Èze. El ritmo del escalador polaco estiró un grupo cada vez más reducido, situación que aprovechó Contador para atacar sin descanso. No logró abrir hueco con los primeros acelerones; Thomas no salía a los cambios de ritmo, pero apoyándose en Henao, su último gregario, lograba llegar a la altura de Contador. Pero la constancia es la base del éxito y ante el enésimo ataque del pinteño, Thomas no pudo responder. Al ver que el galés cedía, Contador, encendido como pocas veces, aceleró con todas sus fuerzas. Richie Porte, que leyó la carrera a la perfección, alcanzó al madrileño, y juntos dieron caza a Tim Wellens, el último escapado que aguantaba en cabeza de carrera. Los tres juntos coronaron el Col d’Èze en cabeza, con algo más de medio minuto de ventaja sobre Thomas, que rodaba acompañado de Henao y de un Tony Gallopin que resultaría decisivo en el descenso. Entre medias, el grupo con el resto de favoritos, donde estaban, entre otros, Zakarin, Ion Izagirre o Romain Bardet.

Contador, Porte y Wellens coronaron juntos el Col d'Èze y se lanzaron en un descenso emocionante como pocos se han visto en la Paris-Niza. © Tim De Waele
Contador, Porte y Wellens coronaron juntos el Col d’Èze y se lanzaron en un descenso emocionante como pocos se han visto en la Paris-Niza. © Tim De Waele

Todo se decidiría en el descenso del Col d’Èze, uno de los más famosos del mundo del ciclismo. Contador, Porte y Wellens, con intereses comunes, se entendieron a la perfección. Por detrás, Thomas, Henao y Gallopin, cuya actitud sorprendió a muchos, tiraban con todas sus fueras para tratar de acercarse al grupo de Contador. Poco a poco, el maillot amarillo fue acercándose a la cabeza de carrera. Realizaron un descenso magnífico, y cuando llegaron a los últimos 3 kilómetros, prácticamente llanos, tenían a Contador a pocos metros de distancia. Habían salvado la carrera. En el sprint final en el Paseo de los Ingleses, Wellens se impuso con facilidad a Contador y Porte. A 5 segundos entraban el resto de favoritos, con Thomas en última posición. Acababa de lograr la victoria en la Paris Niza tras una etapa frenética. Contador ocupaba la segunda posición en la general, quedándose a sólo 4 segundos del maillot amarillo, y Porte tercero, a 12.

El podio final de la carrera fue uno de los mejores de la historia de la Paris-Niza: los tres ciclistas que ocuparon el podio suman cinco victorias generales en total: Contador en 2007 y 2010, Porte en 2013 y 2015, y Thomas en 2016.

Sudor y sangre le costó a Geraint Thomas salvar el maillot amarillo ante Contador. El británico se aprovechó del excelente trabajo de su compañero Henao para lograr su mejor victoria como ciclista profesional. © Tim de Waele
«La que me has liado, Alberto». Sudor y sangre le costó a Geraint Thomas salvar el maillot amarillo ante Contador. El británico se aprovechó del excelente trabajo de su compañero Henao para lograr su mejor victoria como ciclista profesional. © Tim de Waele

Sin duda alguna, la séptima etapa de la Paris-Niza fue el primer gran momento de la temporada ciclista. La valentía de Contador hizo sufrir a Thomas y al todopoderoso Sky. Sus ataques no tuvieron éxito, ya que su objetivo era hacerse con el maillot amarillo que finalmente se le escapó por cuatro segundos, pero el español nos regaló, una vez más, una fantástica tarde de ciclismo. A continuación, el vídeo de los últimos 50 kilómetros de la etapa (el primer ataque de Contador no fue grabado en directo; cuando la televisión conectó, el madrileño ya se encontraba por delante del pelotón):

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