A falta de montaña, por la controvertida decisión de los organizadores de anular la etapa que se tenía que disputar ayer y cuyo final en alto tenía que decidir la carrera en favor de los Nibali, Pinot, Pozzovivo, Chaves, Valverde y compañía, las bonificaciones y la crono final de 10 km de mañana serán los jueces de la Tirreno-Adriático. Hoy, la general ha sufrido cambios gracias a las bonificaciones, y no solo las de meta. Al final, Greg Van Avermaet (BMC) se ha llevado la etapa y el liderato, tras unos 20 km preciosos de persecución en las dos últimas vueltas del circuito a la localidad de Cepagatti.

La escapada del día la han formado Mirko Selvaggi (Androni Giocattoli-Sidermec), Valerio Agnoli (Astana), Stefano Pirazzi (Bardiani-CSF), Nikolay Mihaylov (CCC Sprandi Polkowice), Ricardo Vilela (Caja Rural-Seguros RGA) y el jovencísimo Federico Zurlo (Lampre-Merida). Han llegado a disfrutar de una ventaja entorno a los 5′, pero en cuanto los equipos de los esprínteres se han puesto a trabajar, con especial protagonismo de Orica-Green Edge, que quería mantener intactas las opciones de Caleb Ewan, la diferencia ha ido cayendo y a falta de 25 km los fugados han sido cazados por el pelotón. No mucho después, ha empezado el espectáculo de las bonificaciones.

En el primero de los tres pasos por la línea de meta, había el último sprint intermedio de la Tirreno-Adriático 2016, los últimos segundos (3, 2 y 1) en juego antes de las bonificaciones en la línea de meta, y Peter Sagan no ha querido desaprovecharlos. En una recta final que picaba ligeramente hacia arriba, Bennati y Gatto le han lanzado y ha conseguido los 3″ que buscaba y Van Avermaet, muy atento, 2″. Lo que seguramente ninguno de ellos se esperaba es que detrás suyo venía el líder de la carrera, Zdenek Stybar, con dos compañeros del Etixx-Quick Step, y que en un momento se formaría un grupo de 8 corredores con muchos intereses en común y ciclistas como para no dudar y tirar para adelante. Entre los 3 Etixx (junto al líder, Matteo Trentin y Fernando Gaviria) y los 3 Tinkoff ya mencionados, con Michal Kwiatkowski y Van Avermaet a rueda, han empezado a abrir hueco con un pelotón desconcertado que ha tardado más de la cuenta en organizarse.

Los fugados tenían ya 30″ y más de uno empezaba a desesperarse en el pelotón. Nibali intentaba un ataque suicida para conectar con la cabeza de carrera con Jan Bakelants a rueda. Un poco más tarde hacía lo mismo Valverde y casi lo lograba, pero le faltaron 20 metros y se le volvió a escapar el tren.

Una caída en el pelotón dificultaría todavía más la persecución y al final se jugarían la etapa los supervivientes de la postrera escapada del día: Kwiatkowski, Stybar, Sagan y Van Avermaet. Lo intentó el polaco de lejos, luego Sagan en una distancia más normal, pero ninguno de ellos pudo con Greg Van Avermaet, al que favoreció la situación de carrera de los últimos 20 km, puesto que no tuvo que dar ni un relevo y llegó más fresco que los demás a la línea de meta.

Gracias a las bonificaciones, Van Avermaet le arrebata el liderato a Stybar, que se ha quedado a 7″ del belga. Tercero queda Sagan (a 8″) y cuarto Bob Jungels (a 21″). Entre estos cuatro estará el ganador de la Tirreno-Adriático de este año, que seguro que recordaremos como la Tirreno de las bonificaciones. Y de las contrarrelojes, que aún quedan los 10 km agónicos de mañana.

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