Si ayer hablábamos en la previa de que el Women’s WorldTour arrancaba con las «carreteras blancas», hoy tenemos que hablar de que una corredora con un maillot bastante blanco ha ganado sobre esas carreteras. Además, ¿puede haber algo mejor para la UCI que lo que ha pasado hoy? El Women’s WorldTour, tan coreado y apoyado por los sectores oficiales del ciclismo femenino mundial, ha arrancado esta mañana con la disputa de la segunda edición de la Strade Bianche, y en ella la victoria ha sido para la que parece estar un puntito por encima del resto en este inicio de temporada: Lizzie Armitstead. Y ha ganado portando el maillot que lleva el logo del máximo organismo del ciclismo, ha ganado vistiendo el maillot arcobaleno.

La prueba arancó con una relativa «calma» en el pelotón que fue perdiéndose en cuanto se llegó a la primera subida de la jornada, en la que Lizzie Armitstead (Boels Dolmans) decidía tomar la iniciativa y marcar el ritmo de un pelotón que, para ese momento, ya se partía en dos mitades. La segunda de ellas llegó a tener una desventaja de hasta 40 segundos con respecto a las que eran cabeza de carrera, pero con algo más de 50 kilómetros recorridos, en la tercera sección de sterrato.

Y ese momento de impás, de reagrupamiento, aprovechó la ciclocrosista Nikki Harris (Boels Dolmans) para, en un terreno perfecto para ella, lanzar una ataque. Primero diez segundos, luego veinte, luego veinticinco… Las treintaicinco corredoras que la seguían no conseguían un ritmo de caza potente y la británica abría hueco paulatinamente, llegando a alcanzar 45 segundos. Llegado ese punto, del grupo trasero saltó Lucinda Brand (Rabobank-Liv), que alcanzó la rueda de Harris y se fueron juntas hasta prácticamente un minuto de renta, pero a 30 kilómetros del final el grupo de 35 favoritas se juntó de nuevo.

Pasada la quinta sección de sterrato, a menos de 25 kilómetros para el final, llegó el ataque definitivo. Tres corredoras de muchos quilates, Lizzie Armitstead (Boels Dolmans), Kasia Niewiadoma (Rabobank-Liv) y Emma Johansson (Wiggle-High5) hicieron su movimiento y abrieron en primera instancia 25 segundos sobre Megan Guarnier, Małgorzata Jaśinska, Claudia Lichtenberg, Annemiek van Vleuten, Anna van der Breggen y Elisa Longo Borghini.

Pero poco pudieron hacer esas corredoras, a las que se les unieron otras tres, para cazar al trío cabecero, que según pasaban los kilómetros incrementaban su renta hasta casi dos minutos. Y lanzó Armitstead el esprint en el momento perfecto para dejar atrás a Niewiadoma y Johansson y alzarse con la victoria, vestida de arcoíris, en una primera carrera del UCI Women’s WorldTour que no pudimos ver por la tele.

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