A la formación Eulen-Amenabar le restan cuatro carreras para concluir la temporada y cerrar una andadura de 16 años. El equipo al completo está compitiendo en estas últimas pruebas haciendo de la competitividad su principal seña de identidad.
Los hombres del equipo Eulen-Amenabar mostrarán hasta el último día la actitud que han exhibido reiteradamente y que ha sido su emblema durante dieciséis años. Tras disputar diversas pruebas del Lehendakari Txapelketa a lo largo del mes de agosto, los integrantes de la escuadra se han metido en la pelea jornada tras jornada. Más allá de los resultados obtenidos en la línea de meta, el objetivo de todo el bloque ha sido dar visibilidad y protagonismo al maillot azul. En dicho empeño ha destacado de manera especial Asier Arteaga Arzallus. No hay carrera del calendario vasco a la que el joven corredor tolosarra
falte a su cita, estando invariablemente presente en la escapada de la jornada. En estas carreras de la época estival suelen formarse fugas numerosas y, junto a Arteaga, hemos podido ver integrados a compañeros de equipo como Quentin Ospital, Unax Betelu Menzia o Lohann Vulliez.
Aunque el hecho de filtrar a un ciclista en una escapada pueda parecer una labor individual, constituye una gran muestra del trabajo en equipo. Para adaptarse a los vaivenes propios de las carreras, el trabajo colectivo es la mejor fórmula, y así lo corrobora el desempeño del equipo. Más allá del propósito de mostrarse combativos, la escuadra también persigue la consecución de resultados. En esa tarea, Lohann Vulliez le tiene perfectamente tomada la medida al calendario vasco. Tras lograr el segundo puesto en Aiegi, el ciclista francés ha sumado varias incursiones más en el top-10 durante las últimas semanas. Lohann fue noveno en Amurrio, quinto en Aretxabaleta, cruzó la meta en octava posición en Elgoibar y el pasado sábado finalizó décimo en Zegama.
Los escaladores del equipo también han buscado su cuota de protagonismo en las jornadas más exigentes. Igor Iriarte Sanz y Mateo Vierge han tratado de romper las carreras en los puertos de montaña de mayor dureza. Mateo, en particular, ha encadenado una excelente racha de forma; además de aguantar con los más fuertes en las rampas ascendentes, el corredor de Saint Martin de Seignanx se ha contagiado de la tendencia combativa de la escuadra, mostrando una actitud sumamente ofensiva.
Prensa Eulen Amenabar


