Sin rival en las llegadas masivas, Matthew Brennan (Visma-Lease a Bike) ha impuesto de nuevo su velocidad –y la superioridad de su equipo– para lograr su tercer triunfo en La Vuelta 26 en la 11ª etapa, disputada entre las ciudades murcianas de Cartagena y Lorca.
El británico, con solamente 21 años, se convierte así en el primer debutante en una Gran Vuelta en sumar tres victorias de etapa desde que Tadej Pogacar hiciera lo propio en La Vuelta de 2019. En esta ocasión, Brennan ha hecho bueno el trabajo de su equipo para batir al francés Bryan Coquard (Cofidis) y al belga Jordi Meeus (Red Bull-Bora-Hansgrohe) tras una jornada marcada por el control de los equipos Cofidis y Visma-Lease a Bike en busca de una nueva llegada masiva, y de un nerviosismo ante la amenaza del viento que ha dejado en anécdota los dos intentos de fuga del día. En una jornada sin cambios en la general, Enric Mas (Movistar Team) se mantiene al frente de la clasificación general antes de la tercera llegada en alto de la edición en la cima almeriense de Calar Alto.
166 ciclistas han tomado la salida desde la ciudad murciana de Cartagena, con la baja sensible de un cuatro veces ganador de etapa como Mads Pedersen (Lidl-Trek). La etapa prometía un guion habitual de etapa de sprint, con una fuga formada en el primer ataque del día, con Domen Novak (UAE Team Emirates-XRG), Ethan Hayter (Soudal Quick-Step), Alessandro Covi (Team Jayco AlUla) y Sinuhé Fernández (Burgos-Burpellet-BH).
Los cuatro corredores han rodado en cabeza de carrera unos sesenta kilómetros, hasta ser neutralizados a 90 kilómetros de la línea de meta. Y es que la amenaza de los abanicos ha acabado de encender un pelotón que ya rodaba enfilado por el trabajo de Cofidis y Visma-Lease a Bike, los equipos más interesados en una llegada masiva. Durante una decena de kilómetros, el pelotón ha rodado partido en dos a causa de un corte, pero sin ningún corredor relevante en la persecución, se ha vuelto a imponer el ritmo de los equipos de Bryan Coquard y Matthew Brennan, ambos ganadores de etapa en el sprint.
Con la nueva situación de carrera, de nuevo Ethan Hayter (Soudal Quick-Step), esta vez junto al americano Lawrence Warbasse (Tudor), se han lanzado al ataque a 74 kilómetros de la línea de meta. Juntos han pasado por el sprint intermedio de Totana (km 111,9), donde Wout van Aert (Visma-Lease a Bike) ha comandado el pelotón para seguir sumando puntos en la lucha por el maillot verde, hasta que han sido neutralizados a cinco kilómetros de la cima del Alto de Aledo (3ª categoría, km 121,8), que se coronaba a 32 kilómetros de la meta.
El mismo Wout van Aert, además de controlar ataques de sospechosos habituales como el irlandés Ed Dunbar (Pinarello-Q36.5), también ha cambiado el ritmo para coronar en cabeza el puerto, empatando en el tercer puesto de la clasificación de la montaña. Después del descenso, Visma-Lease a Bike ha sido capaz de reordenar su treno de lanzamiento, contando con el apoyo de equipos como Uno-X Mobility en la preparación del sprint. Y justamente el propio Van Aert ha vuelto a ser clave en la colocación de su compañero Matthew Brennan camino a su tercera victoria de etapa, liderando el pelotón en la curva que marcaba el último kilómetro en el sprint de Lorca, que ha vuelto a ser imperial para el equipo neerlandés, superior en números y en calidad.


