Una numerosa y larga fuga se llevó el gato al agua en el arranque de la 63ª Vuelta Navarra que unió Arakil y Larraun. El más fuerte de todos los integrantes acabaría siendo Aimar Tadeo (Equipo Cortizo), que lograba dejar atrás a todos sus rivales en los metros finales de subida al alto de Oderitz.
Desde muy pronto se forjaba esa escapada multitudinaria con hasta 18 corredores entre los que figuraban nombres importantes en la parrilla de salida como Adrià Regada (Caja Rural-Alea), Asier Castilla (BBK-Euskadi Sub-23), Rafael Philippe (AVC-Aix en Provence), Sergio Gutiérrez (Gomur-Cantabria Deportes), Unax Olano (Grupo Eulen-Amenabar), Kevin Velasquez (Telco-ON Clima-Osès), Unax Errasti (Equipo Finisher), hasta tres hombres del conjunto belga DL Chemicals-Experza con Cas de Smeyter y Liam Hawkins o el propio Aimar Tadeo.
Este grupo llegó a contar con una diferencia con el pelotón de 4 minutos que ya supo manejar hasta el desenlace de la etapa, a pesar de que fueron varios los movimientos desde lejos por alguno de los ciclistas del corte en busca de la famosa «fuga de la fuga». Finalmente, las ascensiones a Basakabi y, sobre todo, Huitzi seleccionaron la escapada, dejando por delante a los más fuertes del día para que se lo jugaran todo en el tramo ascendente final de Larraun. Ahí, Aimar Tadeo demostraba su enorme facilidad en la escalada y con bastante autoridad levantaba los brazos para convertirse en el primer líder de la ronda navarra. El belga Cas de Smeyter cruzaba en segunda posición y Kevin Velásquez era el tercero del día, sin que entre ellos se abrieran diferencias significativas para la general.
Mañana la Vuelta Navarra 2026 tendrá la que sobre el papel es su etapa más plácida entre Marcilla y Ribaforada. 140 kilómetros con una sola cota, el alto de Peralta, en los compases iniciales por lo que una posible llegada masiva gana muchos enteros.


