El Equipo Controlpack firmó un fin de semana de esfuerzo y aprendizaje en su regreso a la competición, consiguiendo un top-20 en la Clásica de la Chuleta de la mano de Óscar Moscardó. Un buen punto de partida sobre el que crecer tras un mes sin dorsal.
Durante la Clásica de la Chuleta, el conjunto catalán se resguardó en el gran grupo hasta llegar al tramo determinante de la jornada. Pere Barceló buscó evitar el sprint lanzando un ataque en los kilómetros finales , conseguido puntuar tercero en la última meta volante, en un intento que no llegó a prosperar fruto del gran ritmo impartido por el pelotón. En la volata, Óscar Moscardo fue el mejor clasificado del equipo, finalizando en el top-20 tras un sprint exigente.
Menos fortuna hubo el sábado en la explosiva Subida al Castillo de Cuellar, un esfuerzo muy explosivo donde el Equipo Controlpack no pudo estar en la pelea por los puestos de privilegio. Óscar Moscardó, seguido de cerca por Gaëtan Dantó, fue el ciclista más destacado del conjunto catalán. Sin tiempo para el descanso, el Equipo Controlpack trabaja ya pensando en su desafío más inmediato: El Citerium Terraferma – Prat Adbocats, cuarta entrega de les Grans Clàssiques, donde el conjunto buscará dar un paso adelante y consolidar la progresión.


