Los escaladores morados acuden a la ronda del UCI WorldTour y a la Clàssica Terres de l’Ebre tras completar una extensa y provechosa concentración en altitud.
El Burgos Burpellet BH acudirá a ambas pruebas catalanas con un equipo compuesto íntegramente por escaladores y vueltómanos. Un siete de gala que buscará ser protagonista en las fugas, pelear en los finales en alto y acabar bien situado en la clasificación general. El bloque lo conforman José Manuel Díaz, que acabó 17º la pasada temporada; Mario Aparicio, Jesús Herrada, José Luis Faura, que el año pasado abandonó el primer día por caída tras mostrarse en la fuga; Sergio Chumil, Josh Burnett y Merhawi Kudus. Varios de ellos acuden tras completar una concentración en altitud de casi tres semanas de duración. Además, Adrián Fajardo se incorpora como octavo corredor en la clásica tarraconense.
Este sábado 21 tendrá lugar en la provincia de Tarragona la Clàssica Terres de l’Ebre, que cambia de fechas tras celebrar sus dos primeras ediciones en verano. Los corredores saldrán desde Alcanar y se dirigirán hacia el norte, buscando la línea de meta en Paüls tras 175 kilómetros de media montaña. El Port de Les Bruixes (2 km al 5%) será la primera dificultad montañosa del día, que se encadenará con un segundo ascenso hasta Mas de Barberans. Le sucederá una parte más favorable hasta el sprint especial de Tivenys, tras el que se afrontará los ascensos al Coll de Som (3 km al 5%) y el Mirador de Benifallet (3 km al 4%).
Una vez se llegue a Móra d’Ebre, la carrera regresará hacia el sur con otra larga subida no puntuable, aunque bastante tendida hasta Gandesa. El descenso posterior incluye varios pequeños repechos y desemboca en el ascenso final al Port de Paüls. Los últimos tres kilómetros al 7% de desnivel medio y la rampa final de hormigón que alcanza el 15% decidirán el ganador de la tercera edición de la carrera.
El Burgos Burpellet BH se desplazará después a Sant Feliu de Guíxols, punto de partida de las últimas ediciones de la Volta a Catalunya. La primera etapa comenzará y finalizará en esta localidad gerundense tras 173 kilómetros de recorrido. Será una primera oportunidad para los velocistas, que deberán superar el Alt de Sant Hilari (16 km al 3%) de primera categoría a mitad de carrera. El pelotón se dirigirá hacia el norte un día después para otra jornada relativamente llana de 167 kilómetros entre Figueres y Banyoles. Una etapa sin grandes puertos de montaña, aunque con algunos repechos encadenados en los kilómetros finales.
Esta edición de la Volta a Catalunya encadenará hasta tres finales en alto en los Pirineos. La etapa del viernes incluirá hasta cuatro grandes puertos de montaña y casi 4500 metros de desnivel positivo. La jornada de 155 kilómetros comenzará en La Seu d’Urgell rumbo al Port Colldornat (15 km al 5%). Se cruzará el Coll de Josa (3 km al 7%), el Coll de Fumanya (5 km al 9%) y la Collada Sobirana (7 km al 6%), como antesala del coloso final de la etapa, el Coll de Pal (16 km al 7%). El tercer gran día de montaña tendrá lugar en la comarca del Berguedà, con una etapa de 158 kilómetros en torno a la localidad de Berga. Los ciclistas se enfrentarán a subidas como el Coll de Pradell (14 km al 7%) o la Collada de Sant Isidre (5 km al 8%) antes del decisivo final en el Santuario de Queralt (6 km al 7%).
Como es habitual, la Volta a Catalunya terminará el domingo en Barcelona, con el tradicional circuito en torno al Castillo de Montjuïc (2 km al 4%). En este caso, la etapa será más corta que en años previos, alcanzando únicamente los 95 kilómetros de recorrido. Sin embargo, las hasta siete subidas enlazadas del circuito final siempre suponen un desafío para todos los equipos.


