La ventaja máxima alcanzó los cuatro minutos, aunque cayó rápidamente tras este último alto de montaña. Los fugados aceleraron el ritmo camino de Llagostera y llegaron agrupados a Tosa de Mar. Allí comenzó una serie de duros repechos junto a la costa en los que la escapada perdió integrantes, lo que dejó a Burnett en solitario en cabeza de carrera. El neozelandés aguantó al frente hasta los últimos once kilómetros, momento en el que fue atrapado por un grupo que rodaba enfilado y a mucha velocidad.
El pelotón principal había perdido unidades en cada pequeña subida y varios de los morados quedaron en un segundo grupo a poco más de un minuto de diferencia. Sí logró aguantar delante José Manuel Díaz, el ganador de la reciente Clàssica Terres de l’Ebre. El jienense no pudo llegar a meta con los favoritos, ya que sufrió un pinchazo a menos de 4 kilómetros de la meta, pero no sufrió pérdida de tiempo de cara a la general gracias a la zona de protección habilitada para averías y caídas en el final de cada etapa.


