El equipo burgalés acudió a la tercera edición de la clásica tarraconense con un equipo de gala, casi idéntico al que tomará la salida este lunes en la Volta a Catalunya. Varios de los morados habían completado una provechosa concentración en altitud en las últimas semanas, llegando a esta carrera en un gran estado de forma. Siendo todos ellos escaladores, esperaron su oportunidad en los kilómetros finales, un terreno sin grandes puertos, pero con muchos repechos en los que se rompió la carrera.
Mario Aparicio, Josh Burnett, José Luis Faura y Merhawi Kudus hicieron un enorme trabajo marcando un fuerte ritmo en las subidas y bajadas para lograr atrapar al único ciclista que resistía escapado en solitario. En la subida final a Paüls, dieron todo lo que tenían para seleccionar el grupo y evitar ataques de otros equipos. Llegó el momento de los tres últimos morados: Sergio Chumil, Jesús Herrada y José Manuel Díaz aguantaban entre los diez más fuertes a pocos metros del final. El guatemalteco intentó tomar la delantera, pero finalmente fue el jienense quien se puso en primera posición en las últimas curvas y conquistó la victoria.


