Antwerpen y Koksijde forman ese tipo de fin de semana que no te deja respirar: primero la Schelde, después el Mar del Norte, y entre medias apenas una noche para que el cuerpo entienda que lo que ayer era arena “controlada” hoy es arena que te traga. Dos Copas del Mundo en 24 horas, dos escenarios muy distintos y, para España, una expedición más numerosa de lo habitual, repartida en casi todas las categorías.
En Antwerpen la Copa se instala, como siempre, en Linkeroever, con la skyline al fondo y un circuito de trampas pequeñas: paso por el City Camping, una construcción de puentes sobre la pradera y las zandstroken que vuelven a ser el juez del día. Este año, además, el recorrido llega con retoques para ordenar mejor la salida y el flujo de público, y en Bélgica lo han contado con naturalidad: cuando están Van der Poel y Van Aert, todo se ajusta para que la carrera no se convierta en un embudo.
Porque el gran titular del sábado no es un tramo concreto, sino un cara a cara: primer duelo del invierno entre Mathieu van der Poel y Wout van Aert. El neerlandés llega crecido tras ganar en Namur y con un historial enorme en esta carrera; el belga debuta en la temporada de ciclocrós aquí, con una campaña medida y el foco a largo plazo puesto en la primavera. En los medios flamencos se habla de expectación desbordada, de entradas volando y de un deporte que, por un día, vuelve a sentirse el centro de todo.
Ahí, en medio de ese ruido, aparece el bloque español masculino, muy nutrido para una Copa del Mundo élite. En la lista de salida figuran Felipe Orts, Kevin Suárez, Mario Junquera y también nombres que siguen buscando su sitio en el norte: Gonzalo Inguanzo, Raúl Mira, Unax Galán, Javier Zaera y Marcos Gómez. Orts aterriza con la inercia de Namur todavía fresca y con esa idea que suele repetirse en su entorno: si la carrera se vuelve caótica, si hay errores y cambios de ritmo, él crece. Suárez y Junquera llegan al tramo de Navidad con el oficio de quien sabe que estas dos fechas, juntas, se corren más con cabeza que con piernas. Y para los demás, Antwerpen es una oportunidad clara: parrilla grande, circuito que premia estar despierto y una carrera donde una buena salida puede ahorrarte media tarde de peleas.
En la élite femenina de Antwerpen, España también se deja ver con una presencia sólida: Sofía Rodríguez y Lucía González por parte de Nesta-MMR, Sara Cueto y Luna Carrió con Unicaja-Gijón, Ana López y Alicia González completando una nómina que, sobre todo, habla de continuidad. El fin de semana anterior ya dejó señales: Cueto fue capaz de meterse en un top-10 en Bélgica, Ana López demostró en Namur que puede rodar cerca del top-30 cuando el circuito se pone serio, y Sofía y Lucía siguen siendo las referencias naturales cuando el pelotón se vuelve áspero.
Y entonces llega Koksijde. Si Antwerpen es carrera de precisión, Koksijde es otra cosa: la Duinencross vuelve a la Copa del Mundo y lo hace, además, con más arena todavía y con un regreso simbólico a la zona de llegada «icónica» que muchos asocian a los grandes días del circuito. Los organizadores insisten en la misma idea: han reducido zonas de recuperación y han reforzado la identidad del trazado, con las dunas Herygersduin y Albertduin como corazón del relato. Alpecin lo explica a su manera: largas secciones de arena profunda, sube-y-baja constante y tramos donde el que duda se queda clavado.
En lo deportivo, Koksijde apunta a terreno muy favorable para Van der Poel, aquí, si está bien, suele ser “libre juego” en la arena. La novedad es que Van Aert no aparece inscrito en Koksijde (sí en Antwerpen), así que el domingo cambia por completo la dinámica del fin de semana: menos duelo directo y más lectura de especialistas del arenal.
Para España, el domingo abre aún más puertas porque Koksijde sí trae categorías de Copa del Mundo más allá de la élite. En hombres élite repiten Orts, Junquera, Inguanzo, Suárez, Zaera y Marcos Gómez. En mujeres élite se suma un nombre más: además de Sofía Rodríguez, Lucía y Alicia González, Sara Cueto, Ana López y Luna Carrió, aparece inscrita Carla Jiménez Vera y Frías.
La verdadera foto de “expedición” llega en las categorías de formación. En sub-23 masculina hay un bloque español amplio con Raúl Mira, Unax Galán, David Ivars, Beñat Fernández de la Peña y Arkaitz Suso. En júnior masculino aparecen, entre otros, Benjamín Noval, Martín Fernández, Pablo Jiménez Vera y Frías, Axel Roy, Raúl López Sainz y Pelayo Gancedo. Y en júnior femenina asoma el nombre de Mirari Gotxi Olartekoetxea como representante española. Antwerpen, por su parte, tendrá júnior en programa pero fuera del marco de Copa del Mundo.
El reto del fin de semana será doble y muy distinto. El sábado, en Antwerpen, tocará sobrevivir a un circuito nervioso, de ritmo alto y decisiones constantes, donde una mala colocación se paga durante varias vueltas. El domingo, en Koksijde, la lectura será otra: la arena marcará el paso desde la salida y obligará a gestionar fuerzas con cabeza fría, porque allí no gana quien más ataca, sino quien menos se descompone. Dos días seguidos, dos Copas del Mundo y un mismo mensaje para todos: este tramo del calendario no permite errores gratuitos.



