La sueca Emilia Fahlin (ALÉ-Cipollini) ha sido la vencedora de la carrera más importante de cuantas acontecen en su país natal a lo largo de la temporada de ciclismo en carretera femenino: la prueba en ruta de Vårgårda, antepenúltima manga del Women’s WorldTour. Por detrás de ella, el podio lo completaron la finlandesa Lotta Lepistö (Cervélo-Bigla) y la neerlandesa Chantal Blaak (Boels-Dolmans).
En una carrera finalmente extraña que se decidió en un grupo de nueve corredoras, el inicio fue más típicamente «vårgårdo». Nicole Hanselmann (Cervélo-Bigla) buscó atacar pronto, aunque su movimiento, siempre en solitario, fue neutralizado.
Como siempre, varias ciclistas más probaron a atacar. Un grupito que se formó fue la dupla de Jessica Allen (ORICA-AIS) y Marta Tagliaferro (ALÉ-Cipollini), cuya ventaja solo llegó a diez segundos rápidamente echados abajo por el poderío de Boels-Dolmans.
La carrera terminó de romperse cuando ciclistas de la talla de Ellen van Dijk, Anna van der Breggen o Leah Kirchmann se fueron hacia adelante, y pese al nivel del bloque formado también fueron cazadas… pero para entonces ya pocas corredoras quedaban en el pelotón.
De esa criba salieron las nueve corredoras que definitivamente se batieron el cobre por alzar los brazos —sin ningún equipo con dos representantes—, y en el esprint el poder de las más rápidas, Fahlin y Lepistö, bastó para evitar que Boels-Dolmans sumase la que habría sido su decimoséptima victoria en el UCI Women’s WorldTour, competición que continuará en una semana en el GP de Plouay-Bretagne.