Froome enseña los dientes en Dauphiné

Christopher Froome (Sky) se ha adjudicado el Critérium du Dauphiné en el gran test previo al mayor objetivo de la temporada, el Tour de Francia. El británico, calculador como siempre, y hombre de números, como así lo demuestra su obsesión con el potenciómetro, tiro de calidad en los dos últimos kilómetros de etapa para recuperar los segundos de desventaja que tenía al comienzo del día con Tejay van Garderen (BMC).

La carrera francesa se despedía con una etapa montañosa entre Sain-Gervais Mont Blanc y  el alto de Modane Valfréjus, de primera categoría, y dejaba una escapada de muchos galones en el que se metía gente como Bart de Clerq (Lotto Soudal), Wilco Kelderman (LottoNL-Jumbo), Romain Sicar (Europcar), Cyril Gautier (Europcar), Lars Boom (Astana), Gorka Izagirre (Movistar), Stephen Cummings (MTN-Qhubeka) o Tony Martin (Etixx-Quick Step), atacando este último todavía con mucho terreno por delante en la subida a Montvernier, aunque posteriormente sería alcanzado por sus compañeros de fuga, y al final el que se mostraría como el hombre más fuerte sería Cummings, que aguantaría hasta la última subida, siendo alcanzado por los hombres de la general cuando apenas quedaban 4 kilómetros.

Hasta esa última ascensión, de 8,4 kilómetros al 6%, Sky llevó la carrera controlada, sabedores de que los segundos de bonificación en la meta podrían ser determinantes de cara a la general, por lo que no podrían dejar escaparse la victoria. Alejandro Valverde (Movistar) volvió a probarse, buscando sorprender a todos sus rivales desde lejos, aunque también Vincenzo Nibali (Astana) que fue quien tiró ya en el puerto final para alcanzar al murciano, ante el desconcierto de este que no entendía el movimiento del conjunto kazajo, ya que la guerra debería estar entre Sky y BMC. A falta de 5 kilómetros se abría Nibali, y Sky con un pletórico Wout Poels, realizaba una criba espectacular en el grupo de favoritos dejándolo en media docena de unidades. A falta de 3 kilómetros, y en las rampas más duras del puerto, Poels decía basta y Froome lanzaba su órdago.

Durante más de un kilómetro la distancia entre el británico y el líder van Garderen fue de poco más de 10 metros, aguantando el americano excepcionalmente bien la embestida del del Sky, pero a kilómetro y medio las piernas comenzaron a fallar al jersey amarillo y Froome poco a poco empezó a incrementar la ventaja, hasta el punto que a la rueda de Tejay llegaban tanto Simon Yates (Orica-GreenEdge) como Rui Costa (Lampre-Merida), que encima le birlaría los segundos de bonificación en la línea de meta, quedándose el portugués con la tercera plaza del cajón, en detrimento de un Beñat Intxausti (Movistar) que hoy no mostró las fuerzas de días anteriores y veía como se le escapaba la opción de subir al podio. Van Garderen cruzaba a 18″ de Froome, por lo que la victoria final recaía en uno de los grandes favoritos al triunfo en el próximo Tour de Francia.