Parece que ayer estábamos escribiendo la previa del Giro, y ya se nos fue. Se nos fue la edición del Giro 2013 marcada por la épica de todos los corredores que en él participaron. Tras esta vigésimo primera etapa, la conclusión, ya para todos sabida desde hace mucho y confirmada en la etapa de ayer, es que el ciclista italiano Vicenzo Nibali (Astana) se vistió en el último podium de este Giro de Rosa. Etapa entre Riese Pío X y Brescia, de 197 kilómetros, en la que otro de los grandes nombres de la Corsa Rosa, Mark Cavendish (Omega) se impuso al sprint, por quinta vez en esta edición, consiguiendo hacerse con ello con la primera posición de la clasificación por puntos del 2013.
Nibali, segundo en la edición de 2011 y tercero en la de 2010, logró su sueño de terminar en lo más alto del podio final, acompañado en el podio por el colombiano Rigoberto Urán (Sky), primer colombiano que sube al cajón final de la general individual de la prueba, que sumado a la quinta plaza de Betancur (AG2R) demuestra el gran momento del ciclismo colombiano que en este mes de Mayo han dejado claro en las carreteras italianas que vienen pegando muy fuerte, y el australiano Cadel Evans (BMC), que su resumen sería el de «poco ruido y muchas nueces», siempre pasa desapercibido allá por donde va agrandando un palmarés que ya va por la enésima página con esta edición del Giro.
Con esta filosofía también hay que destacar a Scarponi (Lampre), aunque en su caso quede en el amargo puesto del mejor de los ciclistas que no suben al podium. También los polacos, con Niemec (Lampre) sexto y Majka (Saxo) séptimo, han dejado a su país en un grandísimo lugar, aunque en el caso del compañero de Contador, en la jornada de ayer camino de Lavaredo perdió el maillot blanco de mejor joven en favor de Betancur. El mejor español, Beñat Intxausti (Movistar), que en este Giro ha culminado su explosión y ha mostrado sus verdaderas condiciones para disputar una grande, además de llevando al Top 10 al equipo telefónico español que en este Giro ha conseguido el enorme premio de 4 etapas. Para cerrar los diez primeros puestos nos encontramos a los italianos Santambrogio (Vini Fantini), al que le sobró la última semana, y Pozzovivo (AG2R) que se metió en la jornada dolomítica del sábado en esa décima posición tan ansiada en detrimento de nuestro Samuel Sánchez (Euskaltel), finalmente décimo segundo, que no vivió su mejor carrera en la prueba transalpina.
En cuanto a los diferentes maillots del giro con esta última etapa, Cavendish logró hacerse con la maglia ciclamino de la clasificación por puntos al adelantar con la última victoria a Nibali. El mejor joven, dejando claro el gran futuro que le espera a este renacido ciclismo colombiano, Betancur, que ha demostrado una combatividad enorme durante los 21 días del Giro. La montaña tan importante y querida en la prueba italiana, aunque en este 2013 por las condiciones meteorológicas ha quedado un tanto deslucida, ha sido finalmente para Pirazzi (Bardiani) que ha defendido con uñas y dientes durante estas tres semanas metiéndose en varias fugas, aportando un gran triunfo para un equipo humilde como el suyo. Por último el mejor equipo, a pesar de no haber vivido una prueba plácida y triunfante como suelen estar acostumbrados ha sido para el conjunto británico del Sky.
Los últimos kilómetros del Giro, como suele ser habitual en las grandes vueltas, fueron una especie de homenaje a los diferentes ganadores, especialmente a Nibali, el «tiburón del estrecho», que llevaba buscando el peldaño más alto de su carrera favorita desde hace muchos años. Pero en esta ocasión el homenaje se extrapoló para todos los corredores del pelotón que lograron finalizar la prueba, porque como aquí hemos ido contando, las condiciones que han tenido que vivir todos y cada uno de ellos, hacen que este año el trofeo de vencedor del Giro tenga que dividirse en pequeños trozos para todos esos héroes.
En cuanto a lo que la etapa se refiere, al contrario que en jornadas anteriores marcadas por el frío y la nieve donde hubo batalla, en esta ocasión el sol se dejó ver de vez en cuando, pero como es lógico el pelotón se lo tomó con calma, dando por bueno lo cosechado antes de llegar al circuito de la ciudad de Brescia.
Fue en las calles de Brescia, donde estaba la última meta, cuando comenzó la batalla, la lucha entre los equipos con esprinters, especialmente entre el Canondale y el Omega. Una vez más, el más fuerte fue Mark Cavendish que invirtió 5 horas, 30 minutos y 9 segundos, en los 197 kilómetros, por delante de los italianos Sacha Modolo (Bardini) y Elia Viviani (Canondale) que daban tiempo al pelotón de Nibali.