El ciclocrós vuelve este sábado, 17 de octubre, a Las Merindades con la disputa del XXII Ciclocross Ciudad de Medina de Pomar, una de las citas más asentadas del calendario nacional. El Parque de Villacobos será el escenario de la primera jornada del XXI Circuito Nacional de Ciclocross Diputación de Burgos, que continuará apenas veinticuatro horas después en Villarcayo. Dos carreras consecutivas que reunirán más de 1.500 participaciones entre ambas sedes y que llegan con una previsión meteorológica que amenaza con cambiar las condiciones del terreno respecto al pasado año.
La prueba medinesa mantiene su categoría nacional 1.33.5 y volverá a repartir puntos para el ranking de la RFEC. La organización ha anunciado 797 inscripciones para el sábado, de las cuales 497 corresponden a corredores federados y otras 300 a las categorías infantiles. Entre los participantes destacan nombres como Gonzalo Inguanzo, uno de los grandes referentes del ciclocrós nacional, Aitor Hernández o Marta Beti, vencedora de las dos pruebas burgalesas en 2025. También habrá una importante representación sub-23 y júnior, con varios corredores que ya han dejado buenas sensaciones en las primeras citas de la Copa de España.
La pasada edición dejó uno de los desenlaces más ajustados de la temporada. Egoitz Hoyas se llevó la victoria masculina después de siete vueltas y una intensa pelea con Íñigo Gómez y Aitor Hernández, que llegaron prácticamente juntos a la resolución. Hoyas superó por apenas un segundo a Gómez, mientras que Hernández completó el podio con el mismo tiempo. Entre las mujeres, Marta Beti consiguió descolgar en las últimas vueltas a Andrea Velasco para imponerse con ocho segundos de ventaja, con Adriana Alguacil en la tercera posición. Iker Díez y Aitana Gutiérrez fueron los vencedores júnior de una jornada marcada por el terreno seco y las altas velocidades.
El Parque de Villacobos volverá a ofrecer un recorrido de aproximadamente tres kilómetros por vuelta, predominantemente llano, que combina zonas de pradera con tramos rápidos y numerosas curvas enlazadas. Un trazado en el que mantener la velocidad resulta fundamental, pero donde también se pueden perder muchos segundos al escoger mal una trazada o quedarse encerrado en los sectores más estrechos. La organización mantendrá un circuito muy similar al de las últimas ediciones, con una zona doble de asistencia mecánica. La principal incógnita estará en el cielo, ya que la previsión anuncia posibles chubascos durante la mañana y temperaturas próximas a los 14 grados. Si aparece la lluvia, el agarre sobre la hierba podría cambiar considerablemente y dar más protagonismo a la técnica.
La competición comenzará a las 9:30 horas con los máster-30, 50 y 60 masculinos, antes de dar paso a los máster-40 a las 10:30. Los cadetes masculinos y femeninos tomarán la salida a las 11:30, mientras que la manga de las 13:00 reunirá a los júnior masculinos con las corredoras júnior, élite, sub-23 y máster. Los élite y sub-23 masculinos afrontarán su carrera a las 14:00, antes de que las escuelas de ciclismo cierren la jornada a partir de las 17:00.
En el apartado deportivo, Gonzalo Inguanzo aparece como una de las principales referencias de la carrera Open masculina. El cántabro, vencedor de la Copa de España el pasado invierno, llega después de terminar cuarto absoluto en Marín, donde recuperó sensaciones tras su abandono en Siero. Enfrente tendrá a Aitor Hernández, tercero en Medina hace un año y undécimo en el #EPRanking, además de un grupo de jóvenes que está comenzando la temporada con fuerza. Ángel Fernández, cuarto del ranking, fue octavo absoluto en Siero y tercero sub-23 en Marín, mientras que Unax Galán, decimotercero de la clasificación, terminó segundo de su categoría en la prueba gallega. También habrá que contar con Mario Castro, octavo del #EPRanking después de conseguir su primera victoria del otoño en Navalafuente, confirmando la progresión que ya había mostrado con el segundo puesto de Ólvega.
La carrera femenina contará con el regreso de Marta Beti, que hace doce meses dominó el fin de semana burgalés con sendas victorias en Medina de Pomar y Villarcayo. La corredora del Cantabria Deporte-Río Miera, décima en Siero, buscará prolongar su buena relación con Villacobos, aunque tendrá rivales importantes entre las más jóvenes. Mirari Gotxi, campeona de España júnior el pasado invierno, terminó octava absoluta en la primera cita de la Copa de España, mientras que Nahia Arana fue novena en aquella prueba y tercera sub-23 en Marín. También estará Andrea Velasco, segunda en Medina en 2025, que afronta su primera temporada como élite y tratará de volver a pelear por las primeras posiciones en un escenario que conoce bien.
Entre los júnior masculinos, Asier Gómez llega con buenas referencias después de terminar séptimo en Marín, confirmando su progresión tras cerrar el pasado invierno con una sexta posición en el Campeonato de España cadete. Otro de los nombres a seguir será Marco Latorre, subcampeón nacional cadete en enero y que ya ha estrenado su nueva categoría con una victoria en Ólvega. Ambos encontrarán una parrilla con corredores como Ibai Colmenero o Markel Iglesias, que también han comenzado a medirse con los mejores especialistas nacionales en las primeras semanas de competición.
La participación júnior femenina presenta uno de los grandes atractivos de la jornada con Gisela Herrero. La corredora del Mirat Team, vencedora cadete en Medina hace doce meses, ha comenzado su nueva etapa con dos terceros puestos consecutivos en la Copa de España, tanto en Siero como en Marín, únicamente superada por Carla Bañuls y Noa Vega. Frente a ella estará Uxue Galán, quinta en Asturias y sexta en Galicia, que buscará acercarse al podio después de demostrar una gran regularidad en las primeras semanas. También habrá que seguir a Naiara Sáez de Jáuregui, octava en Siero y duodécima en Marín, en una categoría que reúne a varias corredoras con resultados destacados en el calendario nacional.
Medina de Pomar será únicamente la primera mitad de un fin de semana que continuará el domingo 18 de octubre en el Parque de El Soto de Villarcayo, donde están previstas otras 743 participaciones. Allí se resolverán las clasificaciones finales del Circuito Diputación de Burgos, que exige puntuar en las dos pruebas para optar a la victoria. Apenas habrá tiempo para recuperar entre ambas jornadas, por lo que la regularidad y la capacidad para adaptarse a dos escenarios diferentes volverán a resultar decisivas en una de las citas dobles más reconocibles del otoño ciclocrosista.


