Lo que comenzó en enero de 2023 como una apuesta por llevar el mejor ciclocrós del mundo hasta la orilla del Mediterráneo terminará desembocando en el mayor escenario posible. Benidorm organizará el Campeonato del Mundo de ciclocrós de 2031, después de que la Unión Ciclista Internacional haya concedido oficialmente a la ciudad alicantina la organización de la cita durante el Congreso de la UCI celebrado en Montreal. El arcoíris volverá así a disputarse en España 41 años después.
Para encontrar el anterior Mundial de ciclocrós celebrado en nuestro país hay que retroceder hasta Getxo 1990. Aquel primer fin de semana de febrero, Henk Baars se proclamó campeón del mundo por delante de Adrie van der Poel y Bruno Le Bras. Desde entonces el campeonato no había regresado a España. Benidorm romperá esa ausencia en 2031 y lo hará, además, recuperando su propia historia mundialista: la localidad alicantina ya acogió en 1992 el Campeonato del Mundo de carretera, donde Gianni Bugno conquistó por segundo año consecutivo el arcoíris profesional.
La designación supone también el último salto de un proyecto que ha crecido a una velocidad difícil de imaginar cuando la Copa del Mundo aterrizó por primera vez en Benidorm el 22 de enero de 2023. Los parques de Foietes y El Moralet se convirtieron entonces en un escenario atípico dentro del invierno del ciclocrós, alejado del barro y el frío centroeuropeos, pero la respuesta fue inmediata. Mathieu van der Poel y Wout van Aert protagonizaron aquel estreno, resuelto al sprint a favor del neerlandés, mientras Fem van Empel inauguraba el palmarés femenino. Benidorm había encontrado su sitio.
Desde entonces, la carrera no ha dejado de crecer. Wout van Aert ganó en 2024, Thibau Nys tomó el relevo en 2025 y Mathieu van der Poel volvió a imponerse en 2026, una edición que dejó además una imagen especialmente importante para el ciclocrós español: Felipe Orts subió al tercer cajón del podio, el primero de un corredor español en la prueba alicantina. Entre las mujeres, Fem van Empel encadenó tres triunfos entre 2023 y 2025 antes de que Lucinda Brand venciera en 2026. Cuatro ediciones han bastado para reunir en el palmarés de Benidorm buena parte de los grandes nombres de la especialidad.
El éxito tampoco se ha limitado a lo deportivo. La organización cifró en 16.000 espectadores la asistencia tanto en 2024 como en 2025, con un 45,51% de las entradas vendidas por internet adquiridas por aficionados extranjeros. En 2025, además, la ocupación hotelera durante el fin de semana de la prueba superó el 85%, un dato especialmente significativo en pleno enero. El ciclocrós encontró así en Benidorm no solo público, sino también un escaparate turístico capaz de atraer aficionados procedentes de los países donde esta disciplina forma parte de la cultura deportiva del invierno.
El siguiente paso empezó a tomar forma de manera oficial en diciembre de 2025, cuando Benidorm anunció su candidatura para organizar el Mundial de 2031. Ya no se trataba únicamente de mantener una manga de la Copa del Mundo, sino de utilizar todo lo construido desde 2023 para aspirar a la gran cita. En junio de este año, una delegación de la UCI se desplazó a la ciudad para examinar la candidatura sobre el terreno. La inspección puso el foco tanto en las cuestiones deportivas como en la logística, la capacidad para recibir visitantes y las infraestructuras disponibles alrededor de Foietes y El Moralet.
El Mundial, en cualquier caso, todavía queda lejos y no existe un recorrido definitivo anunciado para 2031. La Copa del Mundo ha ido transformando su trazado durante estos años y la edición de 2026 introdujo, entre otras novedades, un gran sector de arena de 100 metros de longitud y 6,5 metros de anchura. Esa evolución permite imaginar un circuito mundialista más exigente, pero cualquier configuración concreta deberá esperar a que organización y UCI avancen en el diseño de la cita.
Antes habrá mucho ciclocrós en Benidorm. La ciudad tiene confirmada una nueva manga de la Copa del Mundo para el 17 de enero de 2027, nuevamente con carreras élite masculina y femenina, sub-23 masculina y júnior masculina y femenina. Será la quinta edición consecutiva de una prueba que, desde ahora, cambia también de perspectiva: cada invierno en Foietes y El Moralet servirá inevitablemente como parte del camino hacia 2031.
Benidorm cerrará así un círculo que parecía difícil de imaginar cuando decidió apostar por el ciclocrós. De recibir de nuevo una Copa del Mundo en España a consolidar una de las citas con mayor público del calendario y, finalmente, conseguir la organización de unos Campeonatos del Mundo. En 2031 habrán pasado 41 años desde Getxo. El arcoíris volverá a decidirse en suelo español y esta vez lo hará junto al Mediterráneo.


