El arandino del Burgos Burpellet BH se mostró al ataque desde el ascenso al Puerto de Envalira y cruzó la meta cerca del top-30, al igual que su compañero José Manuel Diaz
El Burgos Burpellet BH completó con buenas sensaciones el primer gran día de montaña de La Vuelta, que marcó grandes diferencias en la general entre los principales favoritos. Mario Aparicio fue protagonista desde el inicio, entrando en una primera escapada que se formó en el Puerto de Envalira, primera de las cuatro subidas del recorrido. El arandino y José Manuel Díaz se mantuvieron en un segundo grupo de carrera y acabaron 32º y 33º, respectivamente en la llegada a Andorra la Vella. De esta manera, el escalador burgalés asciende hasta la 35ª posición de la clasificación general.
Después de la suspensión de la etapa del día previo en Font Romeu debido al granizo caído en los kilómetros finales, la montaña fue aún más protagonista en la cuarta jornada, disputada íntegramente en Andorra. Sin apenas un metro llano, el primero ascenso del día, el Puerto de Envalira, rompió muy pronto la carrera. Los ataques se sucedieron sin descanso desde la salida y Mario Aparicio logró entrar en una fuga de 18 ciclistas. El arandino supo moverse en una situación de carrera nada sencilla y se marchó en cabeza, aventajando al pelotón en más de un minuto. El grupo principal no bajó el ritmo y neutralizó al arandino poco antes de coronar este largo ascenso de 23 kilómetros.
Aparicio se aferró a un segundo grupo de carrera en el que también marchaba José Manuel Díaz, mientras que Jesús Herrada y José Luis Faura rodaban en el tercero en el retorno hacia la capital del Principado. Las subidas a la Collada de Beixalís y el Coll de Ordino hicieron una mayor selección entre los favoritos y la guinda al pastel la puso el Alto de la Comella. Los ciclistas del Burgos Burpellet BH lo dieron todo en la parte final y Mario Aparicio y José Manuel Díaz acabaron 32° y 33°, respectivamente, en la llegada a Andorra la Vella. En la clasificación general, el arandino escala a la 35° plaza y, en el ranking por equipos, el equipo burgalés sube dos puestos y ya es 19°.
La quinta etapa de La Vuelta será la primera en territorio español, recorriendo este miércoles la provincia de Tarragona. 174 kilómetros conectarán Falset, en la Costa Dorada, y Roquetas, en las Tierras del Ebro. Una jornada totalmente opuesta a la anterior, con un perfil mucho más llano, aunque con algunas trampas en su segunda mitad. No habrá grandes dificultades montañosas camino de Amposta y, tras el sprint de Tivenys, llegarán los repechos. Varias subidas no puntuables de dos o tres kilómetros al 5% podrían eliminar a algunos velocistas. La última ascensión será el Altos de Pauls (4 km al 6%), que se coronará a 25 kilómetros de la línea de meta.


