El equipo femenino Eulen Amenabar ha puesto fin a la temporada este fin de semana adjudicándose la Vuelta Castilla La Mancha. En ella, por enésima vez, Maite Urteaga Sorazu ha conquistado la clasificación general y Olympia Norrid-Mortensen logró la victoria en la primera etapa.
El equipo femenino Eulen-Amenabar ha cerrado una temporada histórica el pasado fin de semana. Las ciclistas del club Jirabira han sido claras protagonistas en las dos etapas de la Vuelta Castilla La Mancha; tras el triunfo de Olympia Norrid-Mortensen en la primera jornada, Maite Urteaga Sorazu se ha alzado con la clasificación general absoluta. La Vuelta Castilla La Mancha arrancó el viernes con la etapa disputada entre Sigüenza y Cifuentes. Desde los kilómetros iniciales se sucedieron numerosos ataques en busca de la escapada. Si bien las corredoras de la escuadra Eulen-Amenabar también trataron de filtrarse en las fugas, nadie logró abrir hueco y el pelotón llegó agrupado al inicio del Alto de Saelices, puerto de primera categoría. En plena ascensión se conformó un grupo de catorce ciclistas en la cabeza de carrera, en el cual se encontraban Olympia Norrid-Mortensen, Maier Olano Arozena y Maite Urteaga Sorazu. Una vez coronado el puerto, las tres ciclistas intentaron marcharse en solitario mediante diversos ataques, pero no lo consiguieron. Finalmente, en los últimos kilómetros, en una llegada técnica, Olympia Norrid-Mortensen resultó ser la más veloz, adjudicándose la etapa y asumiendo el liderato de la clasificación general.
La segunda etapa, celebrada entre Sacedon y Beteta, presentaba un recorrido sumamente duro, con numerosos puertos de montaña y una gran exigencia. Al portar Olympia Norrid-Mortensen el maillot de líder, el equipo tuvo que asumir toda la responsabilidad de la carrera. Tras unos kilómetros iniciales de relativa calma, Ane Berastegi Jaka conformó la escapada del día junto a otras ciclistas. El grupo de Ane, integrado por representantes de diversas formaciones, logró hacer camino y obtuvo una renta superior a los tres minutos. Al percibir peligro de cara a la clasificación general, la escuadra Eulen-Amenabar se vio obligada a ponerse a trabajar en la cabeza del pelotón. Claudia San Justo Mantecon y Naya Mangas Etxebeste comenzaron a marcar el ritmo del
gran grupo con el propósito de neutralizar la ventaja. La dureza del recorrido dificultó enormemente la reducción de la renta y, al constatar que el pelotón no adquiría el ritmo suficiente para dar alcance a las corredoras de cabeza, el equipo decidió pasar al ataque con Maier Olano Arozena. Fue entonces cuando se desataron las hostilidades en el pelotón, incrementando la velocidad y logrando que, al llegar a los puertos más decisivos, la desventaja de tiempo fuera mucho más asumible. Aunque en el Alto del Pantano la escapada aún se mantenía con vida, la distancia se había reducido considerablemente; en ese instante se produjo el ataque de Maite Urteaga Sorazu en busca de las ciclistas fugadas. La ciclista zumaiarra inició una persecución, logrando neutralizar a todas las integrantes de la fuga a excepción de una. En la línea de meta, tras obtener el segundo puesto de la etapa y dejar atrás a sus rivales más directas, Maite Urteaga Sorazu se proclamó vencedora absoluta de la clasificación general. Olympia Norrid-Mortensen se mantuvo en el grupo principal y alcanzó la segunda plaza en la clasificación general final.
La corredora de Zumaia cerró el sábado una temporada de ensueño con el equipo Eulen-Amenabar. En una campaña que le ha brindado la oportunidad de dar el salto al campo profesional, ha logrado más de una docena de victorias, erigiéndose como un auténtico hito en la historia de este club.
Prensa Eulen Amenabar


