La Vuelta a Madrid Sub-23 no defraudó y el Vigo-Rías Baixas, tampoco. Una de las rondas con más cartel del panorama estatal ofreció cinco días de competición de mucho nivel y entre los equipos más activos estuvo el que preside José Luis Chamorro. En una actuación flúor con mucha casta, merece una mención especial el rendimiento ofrecido en la etapa reina.
La pérdida de Tadeo Rodríguez en la primera jornada por enfermedad, limitó el potencial de un conjunto que después de las tres primeras etapas contaba con dos corredores, Miguel Domínguez y Alberto Domens, que mantenían intactas sus opciones de podio. El cuarto día de competición ofrecía un recorrido de 153 kilómetros entre Galapagar y San Lorenzo del Escorial con constantes subidas. Y en su terreno más propicio, tras salvar en la víspera los tramos de sterrato, los pupilos de Aitor Bugarín movieron la carrera desde el principio.
El trabajo en equipo empezó con Pablo Polo, debutante esta temporada en la categoría, atento a las cortes el arranque de la jornada y puntuando en tercera posición en el Alto de la Cruz Verde, de 2ª categoría. A continuación, Álex Fajardo rodó fugado y el siguiente en intentarlo fue Miguel Domínguez. Las alternativas se sucedía y, ya dentro de los últimos 40 km, Alberto Domens protagonizó una excepcional ‘remada’ en solitario para conectar con un selecto grupo que se había formado en cabeza de carrera.
Con el castellonense y sus acompañantes acabarían uniéndose, entre otros, Eloi Gamper y Miguel Domínguez. Por delante se había escapado Marc Collell (Telco-On) y, a menos de 10 km para la conclusión, el flamante subcampeón de España sub-23 se lanzó junto a otros ocho ciclistas a la caza del representante de la formación navarra. La diferencia rondaba el medio minuto, pero la falta de entendimiento por detrás impidió la neutralización.
Domínguez acabaría cruzando la meta de San Lorenzo del Escorial en la 12ª posición, unos segundos antes de que Gamper y Domens también terminaran entre los 30 primeros. Por equipos, el Vigo-Rías Baixas firmó la cuarta plaza en la etapa.
La Vuelta a Madrid concluyó el sábado con una contrarreloj de 12 km en Alcobendas. En esa lucha individual, Domínguez perdió dos puestos en la general para finalizar la ronda en la 13ª posición. El peor parado en la ‘crono’ fue Domens, que sufrió una dura caída en un badén. Pese a ese percance, completó cómo pudo el recorrido, cerrando la clasificación del día a casi 6 minutos del ganador. Todo un ejemplo de pundonor que resume esta experiencia del Vigo-Rías Baixas.


