La formación fuenlabreña disputará del 7 al 11 de julio una de las grandes vueltas sub-23 del calendario nacional, con cinco etapas y un recorrido exigente por la Comunidad de Madrid.
El Bicho – Plataforma Central Iberum vuelve a una de las citas marcadas en rojo de la temporada. La Vuelta a la Comunidad de Madrid sub-23 reunirá durante cinco días a buena parte de los mejores equipos de la categoría, con un recorrido variado y terreno suficiente para que la carrera se abra desde las primeras jornadas.
El equipo acudirá con Víctor García, Hugo Pradas, Carlos Pérez, Álvar Martín, Mario Anguela, Yeray Sastre y Rubén García. Un bloque competitivo, con corredores que ya han sido protagonistas durante las últimas semanas y que llegan a la ronda madrileña después de sumar victorias, podios, presencia en fugas y varios triunfos por equipos a lo largo de la temporada.
La carrera comenzará el martes 7 de julio en Móstoles, con una primera etapa de 110 kilómetros que puede abrir la general desde el primer día. El circuito tendrá metas volantes en Quijorna y pasos puntuables por Valdemorillo antes de regresar a la Avenida Iker Casillas, donde previsiblemente se resolverá el primer liderato. Un día para estar bien colocados, evitar cortes y no conceder tiempo en una jornada que puede parecer controlada, pero que siempre guarda peligro.
El miércoles llegará la segunda etapa, con salida y llegada en Alcalá de Henares y 134 kilómetros por un recorrido habitual de la vuelta. Las subidas puntuables a Villalbilla y Loranca, junto a las metas volantes de Nuevo Baztán, darán opciones a los corredores más atentos. El final, tras un descenso rápido hacia la Calle Colegios, obligará a llegar con buenas piernas y sin perder la posición en el tramo decisivo.
La tercera jornada llevará la carrera a Parla, con 126 kilómetros y el atractivo añadido de los tramos de sterrato. Será una etapa incómoda, con pasos por San Martín de la Vega, Morata, Tielmes, Campo Real, Valdelaguna y Chinchón antes del regreso a la Avenida de Los Planetas. Un día de tensión, polvo y desgaste, en el que cualquier avería o mal momento puede pasar factura.
El viernes 10 de julio llegará la etapa reina. La salida desde el velódromo Tasio Greciano de Galapagar abrirá una jornada de 153 kilómetros hasta San Lorenzo de El Escorial, con la Cruz Verde, Santa María de la Alameda, Robledondo y el Almojón como puntos clave antes del final empedrado frente al Monasterio. Será, sobre el papel, el día más duro de la vuelta y una oportunidad para que los corredores más completos busquen diferencias.
La Vuelta a Madrid se cerrará el sábado en Alcobendas con una contrarreloj individual de 11,5 kilómetros en Valdelasfuentes. Un último esfuerzo que puede terminar de decidir la clasificación general y que obligará a llegar con fuerzas después de cuatro días de desgaste.
El Bicho – Plataforma Central Iberum afronta la ronda con ambición y con la motivación añadida de competir en casa. La prueba exigirá regularidad, colocación y capacidad para moverse en escenarios muy distintos: circuitos rápidos, subidas cortas, sterrato, montaña y una crono final. Cinco días para volver a medir el buen momento del equipo en una de las vueltas más importantes del calendario sub-23.
Prensa Team El Bicho


