Más de 500 kilómetros por toda la Comunidad de Madrid, del 7 al 11 de julio, convocan al pelotón sub-23 internacional para afrontar la prueba por etapas más importante de su categoría a nivel nacional.
Se acerca la fecha en la que el ciclismo volverá a llenar las carreteras de la región. Nuevas sedes, equipos internacionales y sobre todo una gran ambición por seguir haciendo crecer la carrera. La Vuelta a Madrid sub-23 tiene todos los ingredientes listos para brillar.

Desde Móstoles, Ciudad Europea del Deporte 2026, el martes 7 de julio arrancarán los 110 kilómetros de recorrido que abrirán la competición. Se disputarán dos vueltas a un circuito central con metas volantes en Quijorna en los kilómetros 22 y 54, mientras que también puntuarán los pasos por Valdemorillo en los kilómetros 35 y 68. La línea de meta estará situada en la Avenida Iker Casillas de Móstoles y allí se resolverá en un hipotético esprint el primer líder de la Vuelta a la Comunidad de Madrid sub-23.


La Vuelta a Madrid regresa a Parla, además de apostar por incluir en esta jornada sus reconocibles tramos de sterrato. Sobre un recorrido de 126 kilómetros, se disputará la Meta Volante de San Martín de la Vega (km 20) y el premio de Montaña de La Nueva (km 25). Superada la localidad de Morata y Tielmes, se disputará el primer tramo de sterrato antes de la meta volante de Campo Real (km 49). Restará el segundo tramo de sterrato en Valdelaguna que desembocará en el alto de montaña del kilómetro 68. Los corredores deberán completar aún casi 50 kilómetros por Chinchón, Titulcia y San Martín de la Vega antes de disputar la meta habitual en la Avenida de Los Planetas de Parla.

Se prevé la jornada reina el viernes 10 de julio con la habitual salida desde el velódromo Tasio Greciano de Galapagar y los 153 kilómetros hasta la meta de San Lorenzo de El Escorial. Por el camino, la subida a la Cruz Verde (2ª cat, km 17’5), la Meta Volante de Robledo de Chavela (km 28) y el encadenado de Santa María de la Alameda (km 58) y Robledondo (km 69’5). Habrá un primer paso por línea de meta en el kilómetro 108, puntuable como meta volante, y se ascenderá de nuevo Cruz Verde (km 114) así como Almojón (no puntuable) para retornar por Zarzalejo a la entrada de La Herrería y el durísimo final empedrado frente al Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.

Como ya ocurrió en 2025, Alcobendas vivirá el sábado 11 de julio el cierre de la competición con una contrarreloj individual de 11’5 kilómetros con salida y meta en la Calle Cervantes, en Valdelasfuentes. Un terreno exigente con avenidas anchas y sin gran dificultad técnica, en la que los corredores deberán entregar hasta el último gramo de fuerza para tratar de llevarse tanto la victoria como el maillot rojo final de ganador de la Vuelta a la Comunidad de Madrid sub-23.


