Dos de las localidades que más ocasiones han acogido la salida y meta de la competición volverán a estar presentes en la edición 2026. Será de nuevo una etapa que traerá la dureza de la montaña y seguramente deje muy encaminada la clasificación general.
Galapagar, sede de la Federación Madrileña de Ciclismo, y más en concreto su velódromo Tasio Greciano, volverán a recibir al pelotón de la Vuelta a Madrid sub-23 para la salida de la cuarta etapa. Será el próximo 10 de junio, en vísperas del cierre de la carrera y con la previsión de decidir la clasificación general de la carrera.
Y es que de nuevo la meta se situará en la Lonja del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Tan solo la dureza del empedrado final ya supone un enorme aliciente para la etapa, que a falta de desvelar su recorrido al detalle volverá a recorrer la sierra madrileña buscando dureza para encumbrar a un ganador de muchísimo nivel. No en vano, en jornadas similares han levantado los brazos Pablo García, vencedor pese a la neutralización en 2022; Diego Uriarte, ganador también de la general en 2023; o Adrián Benito, el más fuerte en un agónico esprint entre los mejores en 2025.


