El equipo alavés supo encontrar su sitio en la prueba, que presentaba un altísimo nivel de participación y donde los corredores buscaron el protagonismo a través de las escapadas.
Ya desde la jornada inicial, ALIMCO CAMPAGNOLO se metió en los cortes para tratar de alcanzar a un desatado Defrance (Soudal). Sin conseguir colaboración pese a su insistencia, debieron conformarse con pelear desde el pelotón en la subida final a Bostronizo.
Fue en la tercera jornada cuando se adelantaron al gran grupo tanto Ion Eguía como Ales Crucelegui. Conscientes de la importancia de superar Castillo Pedroso por delante, con la llegada de Noval (MMR) por detrás se afanaron en tratar de salir a los ataques del campeón de España. En la meta de Polanco, el mejor situado fue Eguía, séptimo.
Restaba la etapa final, donde las ascensiones de Brenes y Collado de Cieza favorecían a los escaladores. Los ciclistas de ALIMCO CAMPAGNOLO no pudieron estar en la pelea, en una jornada rapidísima (por encima de los 40 kilómetros por hora del ganador) y con un intensísimo calor.
Álvaro Cotillas, director deportivo: «Ha sido un Vuelta al Besaya de aprendizaje en la que hemos visto a varios corredores dar un paso adelante, mostrar poco a poco la madurez que es el reflejo al buen trabajo y al avance de la temporada. Me quedo con esa lectura y también con el sabor agridulce porque en la última jornada se nos fue la carrera. Ahora, un período de descanso para los que no compiten en el Campeonato de España y con mucha ilusión para las citas del mes de julio».


