Final loco el vivido en la 52ª Bidasoa Itzulia después de un auténtico etapón de ciclismo de ataque en el que Luis Alberto Lajarín (Equipo Finisher) se coronó al llevarse la etapa y la general. El murciano se sacaba en Irún la espina clavada el año pasado después de que cediese el maillot amarillo en este mismo escenario. En este 2026 le sonreía la fortuna debido a una desafortunada caída de Maxime Luzi (AVC-Aix en Provence) dentro del último kilómetro, que propiciaba el vuelco en la general y que esta fuera a parar a manos de Lajarín.
Año tras año la última etapa de la Bidasoa Itzulia queda grabada como una en las que mejor ciclismo se ve durante todo el año y la de esta 52ª edición no se quedó atrás. El cierre de la ronda vasca dejó un espectáculo soberbio con el Equipo Finisher yéndose a por todas desde el inicio en busca de desbancar al líder Maxime Luzi (AVC-Aix en Provence), y aunque el francés se defendió con uñas y dientes, mostrando su mejor versión, ese desgraciado incidente le privó del triunfo.
El primer enlazado de los altos de Arkale, Aritxulegi y Agiña sirvió para dejar en cabeza un pelotón mermadísimo, donde Maxime Luzi se esforzaba para defender su maillot amarillo. Jon Zuburruti (Eiser-Hirumet) aprovechaba el no estar metido en la pelea por la general de esta Bidasoa Itzulia para irse por delante y coronar Agiña con casi un minuto de ventaja, viniendo intercalados Sergio Gámez (Caja Rural-Alea) y Xabat Manso (Telco-ON Clima-Osès).
En el posterior descenso los tres ciclistas se unían, e incluso llegaban más corredores a la cabeza como Hugo Tapiz (Equipo Finisher), Narcis Monturiol (Caja Rural-Alea), Haritz Otaegi (Gran Canaria-EKD) y William Mills (Hostal La Torre-Ederlan). Las rampas del siguiente escollo, el alto de la Piedad, sacaban el algodón y evidenciaban que en esa fuga los más fuertes eran Gámez, Manso y Tapiz, llegando este último a ser líder virtual de la prueba ya que iniciaba el día con 32 segundos de retraso en la clasificación y en la cima de la cota el trío de punta contaba con una ventaja de casi 2 minutos sobre el pelotón principal.
Esto hacía que al iniciarse el encadenado final a San Martzial y Erlaitz el propio Maxime Luzi se dispusiera a tirar en primera persona intentando reducir las diferencias. El francés conseguía llegar a a Erlaitz con solo un minuto de retraso sobre Gámez y Tapiz, supervivientes por delante, y su ritmo además provocaba que a su rueda aguantaran únicamente Luis Alberto Lajarín (Equipo Finisher), Aimar Fernández y Marco Martín (BBK-Euskadi sub-23), Francisco Jesús Fernández (Extremadura Pebetero) y Eneko Olveira (JRG Coloma Norclamp).
#BidasoaItzulia
Luis Alberto Lajarín @EqFinisher
Liderrak erorikoa izan du azken kilometroan
Behin betiko emaitzen zain pic.twitter.com/fzmA3EB3yj— Bidasoa Itzulia (@BidasoaItzulia) May 10, 2026
Aún el dúo cabecero superaba la pancarta de montaña con escaso medio minuto de renta y se iba a presenciar un descenso emocionantísimo hacia Irún, que iba a permitir a Luzi alcanzar a Tapiz y Gámez junto a Lajarín y Francisco Jesús Fernández. Cuando todo apuntaba que entre los cinco se iban a jugar la victoria al sprint, antes de entrar en la recta de meta, se producía esa caída del líder, que llevaba al suelo también a Fernández. Luis Alberto Lajarín salvaba el percance y levantaba los brazos en meta sin oposición ninguna ya que Gámez y Tapiz entraban unos metros por detrás. Por su parte, Maxime Luzi cruzaba la línea de llegada a casi 2 minutos, con la incertidumbre de saber que pasaría con la general. Tras unos minutos de suspense los árbitros decidían que la victoria era para Lajarín, ya que la caída de Luzi era incidente de carrera al perder el ciclista el control de su propia bicicleta. El podio definitivo quedaba completado por Francisco Jesús Fernández, al que sí respetaban el tiempo del ganador por verse involucrado en una caída no provocada por él, y Marco Martín.


