La segunda etapa de la II Vuelta Ciclista Júnior a Tenerife 2026, disputada sobre 36 kilómetros entre San Cristóbal de La Laguna y Vilaflor, ofreció un desenlace memorable que eleva esta edición a la categoría de épica. Una jornada marcada por la incertidumbre, la dureza del terreno y, finalmente, por dos nombres propios: Jose Vega y Hugo Luaces.
El inicio fue eléctrico. El pelotón avanzó a gran velocidad en un terreno sinuoso que favoreció los ataques constantes, con corredores como Samuel Gómez (Electromercantil GR-100), Rodrigo Conceição (Blackjack / Bairrada) o Ager Fernández (Aldesa – C.C. Galapagar) agitando la carrera desde los primeros kilómetros.
Sin embargo, una caída obligó a neutralizar la etapa durante más de una hora. Todo lo construido hasta ese momento —escapadas, diferencias, estrategias— quedó borrado. La carrera volvía a empezar, pero con el desgaste ya acumulado en las piernas.
Con apenas 30 kilómetros por delante, la carrera se convirtió en un ejercicio de intensidad máxima. El ritmo impuesto por el Blackjack / Bairrada seleccionó el grupo rápidamente.
Se consolidó una escapada peligrosa con Mauro Iglesias (Bathco Cycling Team), Guilherme Santos (Blackjack / Bairrada) y Hugo Marrase (PC Baix Ebre). El entendimiento fue irregular, y pronto Iglesias cedió, dejando a Santos y Marrase al frente.
Por detrás, emergía una figura que encendería la carrera: Hugo Luaces (Tenerife Bike Point – La Sede). El corredor canario lanzó un ataque en solitario, largo, valiente, casi desesperado. Sin referencias, sin compañeros, comenzó a devorar kilómetros en la subida hacia Granadilla y Vilaflor. Su esfuerzo fue una declaración de ambición, un pulso directo contra la lógica de la carrera.
Cuando todo parecía encaminado a resolverse entre los escapados, apareció Jose Vega (Electromercantil GR-100). Su entrada en escena fue tan inesperada como demoledora.
Primero alcanzó a Hugo Luaces. Juntos, en una alianza circunstancial forjada por la ambición, lograron enlazar con la cabeza de carrera. La etapa quedaba reducida a cuatro corredores.
En el tramo final, sobre el empedrado de Vilaflor, la tensión explotó. Guilherme Santos lanzó el primer ataque. Hugo Marrase resistía como podía. Hugo Luaces, exhausto tras su cabalgada, comenzaba a ceder.
De pie sobre la bicicleta, con una determinación feroz, lanzó un ataque seco, definitivo. Nadie pudo responder. Ni Santos, ni Marrase. Vega se marchó en solitario hacia la meta para imponerse con un tiempo de 1:06:47, culminando una remontada que ya forma parte de la historia de la prueba.
Detrás, Guilherme Santos fue segundo y Hugo Marrase completó el podio, mientras Hugo Luaces, cuarto, firmaba una actuación heroica que le valía el reconocimiento como mejor canario.
La victoria de Jose Vega no solo le otorgó la etapa, sino también el liderato final de la clasificación general, consolidando su dominio con un tiempo total de 2:52:54.


