El podio de Torres culmina un excelente fin de semana para la escuadra. Los ciclistas han exhibido una actitud combativa y tenaz, asumiendo el protagonismo en todo momento.
La escuadra masculina Eulen-Amenabar ha completado un excelente fin de semana. A los resultados obtenidos les ha acompañado una actitud ofensiva, audaz y homogénea por parte del equipo. La imagen conjunta proyectada multiplica la motivación para hacer frente a los próximos objetivos primordiales. Los jóvenes corredores han disputado dos carreras este fin de semana, ambas valederas para el Torneo Euskaldun.
El sábado se celebró la Lazkao Proba, sobre un trazado de 132 kilómetros y cinco puertos puntuables. Los jóvenes del Jirabira comenzaron a mostrarse activos desde los compases iniciales. Unax Olano Arozena intentó buscar la fuga desde la primera ascensión y, en un primer momento, se integró en un grupo de ocho unidades formado en cabeza en las rampas de Gaintza. Tras el descenso de dicho puerto y antes de acometerlo nuevamente, se conformó un numeroso grupo de 25 ciclistas en cabeza de carrera, en el que logró filtrarse Lohann Vuillez junto a Olano. A pesar de contar con representación en la vanguardia, al encontrarse los efectivos más fuertes de la plantilla integrados en el pelotón principal, el equipo se vieron en la obligación de asumir las labores de trabajo en la retaguardia. Tomando las riendas del gran grupo, lograron neutralizar una renta que había ascendido hasta el minuto, justo antes de iniciar la tercera y última ascensión a Gaintza, a falta de 50 kilómetros para la conclusión.
En el tramo decisivo de la prueba, las ascensiones a Gaintza, Lazkaomendi y Urkilaga dictarían sentencia. Desatadas las hostilidades en Gaintza, la formación ejecutó una labor encomiable de la mano de Unax Olano Arozena y Lohann Vuillez para posicionar de manera óptima a los líderes del equipo de cara a Lazkaomendi. En las rampas de Lazkaomendi, Mateo Vierge y Marc Torres Colomar lograron mantenerse junto a los corredores más fuertes. Si bien las duras pendientes del penúltimo puerto fragmentaron la carrera, el alto de Urkilaga se erigiría como el juez definitivo de la Lazkao Proba. El equipo Eulen-Amenabar logró reestructurarse antes del inicio de la ascensión, consiguiendo adentrarse en las primeras posiciones en las rampas de Urkilaga. Quentin Ospital lo intentó desde los primeros metros. Mateo Vierge alcanzó la cumbre inmerso en la disputa por la carrera, figurando entre los siete corredores más destacados. Durante el tramo de descenso, dicho septeto cabecero se fraccionó, abocando el desenlace al esprint, donde Mateo Vierge concluyó en séptima posición.
El domingo, el equipo replicó la excelente actitud de la jornada sabatina en el Natxituako Sari Nagusia. El trazado junto a la costa bizkaitarra deparó un incesante terreno rompepiernas para el pelotón. Pese a que la prueba transcurrió a una velocidad vertiginosa y se registraron numerosas tentativas, ningún ciclista logró destacarse del gran grupo. La propia dureza del recorrido fue mermando las unidades del pelotón, dirimiéndose la victoria en los tres últimos kilómetros de la prueba. Una vez superado el alto de Bedaroa, los ciclistas del Eulen-Amenabar acometieron de forma óptima la ascensión a Natxitua. Se sucedieron múltiples ataques en los dos últimos kilómetros, quedando el grupo reducido a nueve unidades, entre los que se hallaban Marc Torres Colomar y Mateo Vierge. Torres respondió con brillantez a la totalidad de las ofensivas, quedando en un mano a mano con Marco Martin Cuevas (EUF) a falta de 300 metros. Con la línea de meta ya a la vista, Martin asestó el golpe definitivo a Torres, adjudicándose el balear un muy positivo segundo puesto. Mateo Vierge entró también en el top-5 clasificándose en quinta posición.
Esta semana, el Eulen Amenabar afrontará dos de las citas más relevantes de la temporada: la Santikutz Klasikoa y el Memorial Valenciaga.
Prensa Jirabira-Eulen


