La Euskadi Fundazioa se ha adjudicado cuatro de las últimas seis pruebas disputadas, con tres ciclistas distintos. Asier Castilla Pikaza ha mantenido una notable regularidad durante el segundo mes de competición, consolidándose así como líder de la clasificación general.
Las últimas cuatro semanas han deparado pruebas de gran emoción en el marco del Torneo Euskaldun. El fin de semana posterior a la mítica Gorlara Igoera, se disputó el Laukiz Udal Saria. En dicha prueba, las cinco ascensiones a Unbe fueron acumulando fatiga en las piernas de los ciclistas. En los kilómetros finales, tras coronar Unbe por quinta vez, se conformó un numeroso grupo en cabeza de carrera tras destacarse del pelotón. A falta de cinco kilómetros, Emilio Garcia Gomez (Finisher) lanzó un ataque, marchándose en compañía de Asier Castilla Pikaza (BBK Euskadi). Mediante un excelente entendimiento mutuo, el dúo logró abrir hueco; en el esprint decisivo dirimido entre ambos, el veterano Asier Castilla se adjudicó la victoria. Esta no sería la única victoria de la Euskadi Fundazioa durante ese fin de semana. El SF-Haitzasko Oroimenezkoa de Markina-Xemein, a pesar de su corto trazado, no defraudó en cuanto a espectacularidad. La ascensión a los puertos de Lekoitz Gane y Gontzugarai en los kilómetros finales provocó la selección del gran grupo, si bien no su desintegración total. Una vez superado Gontzugarai, se consolidó en vanguardia un pelotón de 37 unidades de cara a los kilómetros finales, resultando Alain Suarez Fernandez (BBK Euskadi) el más veloz en la llegada.
El fin de semana siguiente se celebró el Campeonato de Euskadi en el seno de la Udaberri Klasikoa de Zornotza. Mikel Uncilla Aldasoro (Caja Rural ALEA) alzó los brazos como vencedor, mientras que Aimar Alarcia Quintano (Telco ON Clima Osés) en categoría sub-23 y Aitor Agirre Egaña (Smartlog Nest) en categoría élite se proclamaron Campeones de Euskadi.
Tras el receso de Semana Santa, el Eusebio Velez Txapelketa introdujo una tipología de recorrido diametralmente opuesta en el calendario euskaldun. Vías estrechas, un desnivel positivo de apenas 750 metros y, de manera destacada, el sterrato de Arroiabe, propiciaron una carrera singular y de gran atractivo. La tensión generada en el pelotón ante estos nuevos desafíos también derivó en aparatosas caídas. Hector Fernandez Sanchez (Cortizo) y Alberto Roca Trias (Caja Rural ALEA) asumieron el protagonismo en la fuga de la jornada; no obstante, el pelotón se mostró implacable, efectuando la neutralización de los fugados con anterioridad al inicio de la última vuelta. Durante las travesías por los sectores de sterrato, Diego Ruiz de Arkaute Diaz de Alda (Smartlog Nest), entre otros, trató de tensar el ritmo, pero el desenlace al sprint en Durana resultaba insoslayable. Miguel Angel Fernandez Ruiz, ciclista que militaba en el campo profesional hasta el pasado ejercicio, se erigió como el más rápido en la llegada masiva del pelotón, reencontrándose con la victoria en el Torneo Euskaldun siete años después.
El último fin de semana de competición ha contado con un protagonista indiscutible: el bilbotarra Marco Martin Cuevas (BBK Euskadi). Tras adjudicarse la Lazkao Proba y el Natxituako Sari Nagusia, ha constatado que, tras su paso por el profesionalismo el año pasado, se erige como un ciclista de referencia en el calendario euskaldun durante la presente temporada. En Lazkao se presenciaron movimientos tácticos de gran interés desde el inicio; tras la primera ascensión y el consiguiente descenso de Gaintza, se formó un numeroso grupo de 25 unidades. En dicho corte figuraban el propio Marco Martin, el líder de la categoría sub-23 Adria Regada Hierro (Caja Rural ALEA), y otros tantos corredores. Esta nutrida avanzadilla llegó a atesorar una renta superior al minuto, circunstancia que obligó a las escuadras Finisher y Eulen-Amenabar a articular una respuesta en retaguardia. Las labores de persecución ejercidas por ambas formaciones propiciaron la reagrupación a falta de 50 kilómetros. Para entonces, la carrera se encaminaba hacia el encadenado de los tres últimos puertos: Gaintza (por tercera vez), Lazkaomendi y Urkilaga. A pesar del desgaste acumulado en la fuga, Marco Martin Cuevas exhibió su audacia lanzando una nueva ofensiva en la ascensión a Gaintza; aunque logró destacarse junto a Iker Perez Lucas (Caja Rural ALEA), su tentativa no fructificó en exceso. El grupo principal inició la ascensión a Lazkaomendi de forma compacta, si bien las extremas pendientes de este alto (alcanzando hasta el 20% de desnivel) abocaron la prueba a un duelo directo. Marco Martin e Iker Perez demostraron nuevamente ser los más fuertes en el tramo ascendente, aunque en esta ocasión se les unió Asier Castilla. No obstante, durante el descenso y, en particular, en el prolongado tramo llano previo a Urkilaga, se conformó de nuevo un grupo numeroso en cabeza de carrera. En la subida a Urkilaga brillaron los escaladores y, en la cima, Martin y Perez volvieron a quedarse en solitario. Sin embargo, durante el descenso un quinteto logró darles alcance. Aun ostentando opciones de imponerse por su velocidad, Marco Martin optó por lanzar un ataque en el tramo descendente, siendo secundado únicamente por Simone Galbusera (Finisher). En el sprint dirimido entre ambos, se cumplieron los pronósticos y el corredor bilbotarra se alzó con la victoria.
El Natxituako Sari Nagusia ha sido la última cita de la competición hasta ahora. Se trató de una carrera vertiginosa y jalonada de altibajos junto al litoral bizkaitarra, si bien careció de protagonismo durante gran parte de la prueba. La celeridad del pelotón impidió la consolidación de escapadas, rodando el gran grupo de forma compacta hasta las dos cotas enmarcadas en los últimos 10 kilómetros. En la ascensión a Bedaroa el pelotón comenzó a fragmentarse, siendo los dos kilómetros decisivos del alto de Natxitua los encargados de definir la clasificación. Desde las primeras rampas, la imposición de un fuerte ritmo redujo la cabeza de carrera a nueve corredores. Con la línea de meta ya en el horizonte, se desataron las hostilidad: en primera instancia, a falta de 500 metros, atacó Iker Perez; a continuación, restando 300 metros, llegó el turno de Adria Regada. La intentona de Regada no prosperó y Perez volvió a la carga. A la totalidad de estos ataques respondió de forma directa Marco Martin, ejecutando a falta de 200 metros su propia acometida, la cual resultó determinante para cruzar la línea de meta en solitario.
El Torneo Euskaldun afronta ahora un receso de cinco semanas, extendiéndose la pausa hasta el próximo 30 de mayo. Asier Castilla Pikaza se mantiene firme en el liderato con 56 puntos. Adria Regada Hierro ocupa la segunda posición con 51 puntos, ostentando a su vez el liderato de la categoría sub-23. Marco Martin Cuevas se coloca en tercera posición sumando 47 puntos. A pesar de este periodo de descanso, el calendario ciclista euskaldun no sufrirá interrupción alguna, toda vez que las próximas semanas albergarán citas de máxima relevancia en las carreteras de Euskal Herria. Este mismo fin de semana se disputarán la Santikutz Klasikoa y el Memorial Valenciaga, mientras que a lo largo del mes de mayo se celebrarán la Bidasoa Itzulia (8-10 de mayo) y la Vuelta a Navarra (28-31 de mayo).


