Bajo un aguacero impresionante, Óscar Vian (Gomur-Cantabria Deporte) se anotó la XXI Aiztondo Klasika después de protagonizar un ataque en solitario en la última subida a Larraul a la que ningún rival respondió a tiempo para evitar que el esfuerzo del cántabro llegara a buen puerto tras haber sido parte de la fuga que rodó en cabeza más de 100 kilómetros. Además, Marc Rubirola (Caja Rural-Alea), ganador hace unas semanas de las Rutas Xacobeas de Padrón, se sitúa como nuevo líder de la Copa de España élite y sub-23 tras ser hoy segundo.
La carrera guipuzcoana estuvo marcada por la lluvia que acompañó a los ciclistas durante casi toda la jornada, haciendo mayor hincapié en el tramo decisivo. Tanto fue así, que a 25 kilómetros del final se tuvo que detener la prueba y se tomó la decisión de eliminar una de las vueltas finales al circuito de Aduna y Mendigain. El protagonismo del día lo repartió la climatología con la escapada del día, que se forjó cuando aún restaban 120 kilómetros y de ahí acabaría saliendo el vencedor. A Óscar Vián (Gomur-Cantabria Deporte) le acompañó en la aventura Marc Collell (Telco-ON Clima-Osès), Estanislao Calabuig (Caja Rural-Alea), Eleazar Jiménez (Technosylva-Rower-Bembibre), Ekaitz Iñigo (Surne Bilbao Cycling), Lohann Vulliez (Grupo Eulen-Amenabar) y Ander Otegi (BBK-Euskadi-Sub23), a los que posteriormente se unirían antes de alcanzar la subida a Alkiza tanto Nicolás García (Oreka Zuia Ingeniería) como Óscar Fuentes (Equipo Cortizo).
En esa cima el corte llegó a contar con 2 minutos a su favor, pero por detrás el ritmo que imponían los ciclistas del Equipo Finisher iba a reducir al minuto esa diferencia. Tanto se acercaron que desde atrás, tras varios movimientos diferentes corredores, especialmente en cada uno de los pasos por el muro de Aduna, sí conseguían enlazar con los de punta Marc Rubirola (Caja Rural-Alea) y Aimar Galdós y Alain Suárez (BBK-Euskadi Sub-23). Poco antes de que estos entraran en el grupo de cabeza, eran Otegi, Calabuig y Fuentes los que se adelataban, dejando una situación de lo más emocionante para los últimos 30 kilómetros.
Ahí era donde se producía esa neutralización de la prueba, con la posterior decisión de reducir los kilómetros que restaban hasta la línea de llegada. El resultado al reanudarse la competición es que todo se iba a decidir en apenas 10 kilómetros con la mayoría de los ciclistas separados por solo 40 segundos y con la decisiva ascensión final de 2 kilómetros y medio a Larraul. Justo antes de llegar a esa última escalada, los perseguidores daban alcance al trío delantero, siendo Óscar Vian el ciclista al que más le costaba cerrar el corte, pero que aprovechaba el momento de parón en el grupo para hacer buena la imagen mil veces vistas en el ciclismo de «llegar y atacar».
El del Gomur lanzaba un demarraje seco, pero que no parecía ir a ningún lado. O eso debieron de pensar todos sus adversarios, que para cuando quisieron darse cuenta y responder ya tenían al de rosa levantando los brazos en línea de meta. Lo cierto es que a Marc Rubirola le faltaron 10 metros para superarle, pero al menos el del Caja Rural-Alea se llevó la recompensa del maillot de líder de la Copa de España. El podio del día lo cerraba Aimar Galdós, que también entraba a escasos metros de Vian.
La Copa de España élite y sub-23 para durante la Semana Santa y no retomará la actividad hasta el 19 de abril cuando se disputará la Clásica Ciudad de Torredonjimeno.


