Clásico anticipo de la Itzulia, el Gran Premio Miguel Indurain abre este sábado una de las ventanas más atractivas e interesantes de cada temporada para Caja Rural-Seguros RGA. La carrera navarra vuelve ofrecer un recorrido tan exigente como incierto en su resolución, sobre un trazado y unas carreteras especiales para el equipo por desarrollarse en casa y contar con el apoyo de numerosos aficionados locales.
Con un perfil cercano a los 200 km, encadenando diferentes bucles que confluyen siempre en la localidad de Estella, el Gran Premio Miguel Indurain acumula numerosas cotas y repechos desde su parte inicial, si bien sólo cuatro puntúan para el premio de la montaña. El tramo final, los últimos 60 km, se antojan decisivos con las subidas a Guirguillano, Lezaun, Eraul y los dos pasos por Muru e Ibarra, el último muy cerca de meta.
Una clásica para escaladores y ciclistas explosivos en la que la formación verde dispondrá de un bloque compuesto por Fernando Barceló, Joan Bou, Samuel Fernández, Alex Molenaar, Joel Nicolau, Thomas Silva y Tyler Stites. Muchos de ellos retoman aquí la competición tras varias semanas de trabajo en altura.
Un día antes, la Copa de Francia vivirá una nueva e interesante manga con la tradicional Route Adélie de la localidad bretona de Vitré. Un trazado sinuoso, sin grandes cotas pero sí muy nervioso, dividido en dos circuitos a lo largo de casi 180 km. A pesar de que su palmarés contempla numerosos velocistas, rara vez se resuelve en un sprint masivo. Caja Rural-Seguros RGA contará para esta cita con Sergi Darder, Álex Díaz, Javier Ibáñez, Joseba López, Iúri Leitão, Francisco Peñuela y el catalán Eduard Prades.