El LABORAL Kutxa-Fundación Euskadi está cerca de las mejores tras la primera mitad del Giro de Italia, con Debora Silvestri 14ª y Usoa Ostolaza 21ª en la clasificación general.
Silvestri y Ostolaza han mostrado un buen estado de forma en las dos últimas etapas, que han terminado en un alto de Segunda, el martes, y en una cota, el miércoles, entre las 25 primeras las dos ciclistas moradas en ambas jornadas. Gracias a su regularidad en estas cuatro primeras etapas, la italiana es 14ª a 2:27 y la vasca 21ª, a 3:57. Ane Santesteban, 45ª, no está encontrando sus mejores piernas y ahora es una gregaria de lujo para sus dos compañeras de equipo.
Por equipos, el LABORAL Kutxa es octavo, la mejor formación Continental, en una participación de 22 escuadras, con las 15 del WorldTour. Usoa Ostolaza, Nadia Quagliotto, Ane Santesteban, Aileen Schweikart, Debora Silvestri, Laura Tomasi y Cristina Tonetti son las siete ciclistas en liza en la ronda italiana, bajo la dirección de Ion Lazkano y Peio Goikoetxea.
Ion Lazkano, responsable deportivo del LABORAL Kutxa-Fundación Euskadi: «La valoración de la primera mitad del Giro es positiva, teniendo en cuenta, además, que es nuestra primera vez. Faltan las etapas más duras y puede haber cambios importantes cara a la clasificación general. Debora y Usoa han mostrado su fortaleza y que son capaces de entrar entre las 20 primeras. Vamos a ir a día a día con ellas, pero la intención es clasificarse entre las 15 primeras con ambas. Faltan las etapas más duras, sobre todo el viernes, el sábado y el domingo, y entonces veremos hasta dónde podemos llegar.
La etapa de hoy ha ido muy rápida hasta que se ha formado una escapada. En la segunda mitad, más dura, el ritmo se ha elevado y el pelotón se ha seleccionado, con Ane, Usoa y Debora por delante. Ane ha hecho un trabajo muy importante, ayudando a sus dos compañeras, y Debora y Usoa han podido entrar en el grupo principal.
Usoa Ostolaza: «Ya estamos a mitad del Giro. Son días de mucho calor y la verdad es que hoy he tenido mejores sensaciones que ayer, cuando no me encontré del todo bien, y espero seguir así. Quedan las etapas más duras. Tengo la esperanza de ir de menos a más y poder adelantar algunos puestos en la clasificación general. Además, Debora lo está haciendo muy bien cara esa clasificación. Y el equipo ha realizado un gran trabajo hoy, en la aproximación y la colocación cara a la subida final, ayudándonos con el agua, etc. Estoy muy contenta y esperamos seguir así».
Las ciclistas más rápidas tendrán su oportunidad en la quinta etapa del jueves. Tras una etapa sinuosa el viernes con final en una cota, la llegada al Blockhaus, el sábado, decidirá la carrera; son dos pasadas por el Passo Larciano, 11,3 km al 8,5% la primera, y 16,5 km al 7,9% la segunda hasta la línea de meta, 3.600 metros de desnivel en total. El último día también es exigente, 2.500 metros de desnivel en solo 110 kilómetros con Castel del Monte (13,7 km al 4,7%) a mitad del recorrido.