Malas noticias para el pelotón amateur con la suspensión de una de las carreras más esperadas del verano: la II Vuelta Ciclista a Toledo Imperial. Después del enorme éxito de la ronda toledana en 2022 y generarse una gran expectación ante la segunda edición de la prueba, que llegaba con 4 etapas previstas, el ciclismo élite y sub-23 recibe un jarro de agua fría con su cancelación a menos de un mes de su celebración.
La de Toledo debería haberse disputado del 3 al 6 de agosto, siendo uno de los pilares fundamentales del calendario del mes estival, que se está quedando bastante cojo ya que también se cae de la parrilla el extremeño Gran Premio de Casar de Cáceres, previsto para el 27 de agosto, y a falta de confirmación oficial parece que la Vuelta Ciclista a Tenerife seguirá el camino de la ronda toledana.
Los motivos que han llevado a los organizadores de la PC Julio López de la Torre «Chineta» a tomar esta dura decisión son puramente económicos, y es que como explicaban tienen un descubierto de 9000 euros debido al impago de patrocinadores y ayuntamientos, que les ha llevado a no poder costear diferentes gastos previstos para asegurar el buen hacer de la carrera.
Un año más, el mes de agosto en nuestro país se llenará de orgullo con la disputa de carreras de la relevancia de la Vuelta a Burgos y con el inicio de la Vuelta a España, pero nuestros equipos nacionales de la categoría inferior se las tendrán que ingeniar e ir a países como Francia, Portugal o incluso saltar el charco para ofrecer kilómetros de competición a sus ciclistas. Lo que ya está claro es que en Marcel Camprubí y Eolo-Kometa no encontrarán sucesor en Toledo.