La segunda edición de la Vuelta a Hispania Sub-23 ha comenzado este jueves, 13 de abril, a dar sus primeros pasos en Madrid. El Cuartel General de la Armada, en pleno corazón de la capital de España, era el lugar elegido para presentar el recorrido de las 5 etapas que darán forma a la carrera sub-23, a celebrarse del 23 al 27 de septiembre.
Con Fermín Trueba como máximo dirigente de la carrera y con Juan Mari Guajardo de maestro de ceremonias, se fueron desvelando los diferentes trazados de cada una de las jornadas. Una edición que llegará con bastante más dureza que la de 2022, en la que el uruguayo Thomas Silva y la escuadra leonesa del Previley-Maglia inauguraban el palmarés. Dos finales en alto, una contrarreloj individual y dos etapas finales con mucha tensión por terreno castellano será el menú que se encuentren los corredores en esta Vuelta a Hispania 2023.
La carrera arrancará en Teruel, concretamente en la localidad de Andorra, y ya empezará con el primer final en alto de la vuelta, llegando hasta Borja, que también fue salida de la última etapa la temporada pasada. En la villa zaragozana se iniciará la ascensión al alto del Calvario, que servirá para que se formen las primeras diferencias, tras más de 170 kilómetros de recorrido y más de 1500 metros de desnivel acumulado. El segundo parcial llevará a los corredores a La Rioja, repitiendo también Santo Domingo de la Calzada como sede de la Vuelta a Hispania. Esta vez allí se celebrará una contrarreloj individual bastante exigente de 17 kilómetros. Día clave para la lucha por el maillot rojo de la general.

El ecuador de la carrera se vivirá en Cantabria, a priori siendo la etapa reina, arrancando al nivel del mar desde Novales, al nivel del mar, para acabar superando los 2000 metros de altitud en Alto Campoo, en el Mirador Fuente del Chivo, acumulando casi 3000 metros de desnivel en los 110 kilómetros totales, siendo la oportunidad perfecta para que los escaladores puedan hacer de las suyas. De la cima debería salir un líder al que ya va a ser muy difícil desbancar en los dos últimos parciales.
El penúltimo día, la trampa la pondrá la meseta castellana y su siempre temible viento. Se unirá en 150 kilómetros a la localidad vallisoletana de Medina de Rioseco con la villa segoviana de Cuéllar. Al posible viento, que podría hacer de este día un infierno para los ciclistas, habrá que sumar los diferentes muros que habrá que superar, siendo el último de ellos en las propias calles de Cuéllar, ya que la línea de llegada se ubicará junto a su Castillo. Ahí, donde este mismo sábado se celebrará la cronoescalada XIV Subida al Castillo de Cuéllar.
Todo acabará con las mismas dos poblaciones que vieron nacer a la Vuelta a Hispania, pero en sentido inverso. La abulense Arévalo verá partir al pelotón en el cierre de la vuelta, para poner rumbo a El Espinar con poco más de 100 kilómetros de trayecto. Esta vez se pasará junto a la capital de Segovia, para acercarse hasta El Espinar tocando ya la Sierra de Guadarrama, incluyendo un par de subidas puntuables que podrían deparar las últimas batallas. El espectáculo está asegurado. Solo queda esperar.