Este viernes 3 de junio se celebra el Día Mundial de la Bicicleta, fecha que sirve para fomentar el uso de un medio de transporte que, además de ser uno de los más respetuosos con el medio ambiente, promueve un estilo de vida activo y saludable.
Solo en 2020 se vendieron un 24% más de bicicletas que el año anterior en nuestro país, según la Asociación de Marcas y Bicicletas de España (AMBE). Teniendo en cuenta el auge del uso de la bicicleta como medio de transporte habitual, Bosch quiere poner de relieve la importancia del correcto mantenimiento de los neumáticos, siendo el inflado de estos uno de los factores más importantes a la hora de garantizar una circulación segura y sin sobresaltos.
En este sentido, los aficionados al ciclismo, ya sea urbano, en carretera o en entornos naturales, encontrarán en esta guía los consejos básicos para inflar correctamente sus neumáticos, garantizando su seguridad y la de los demás cuando se pongan en marcha:
- Averigua el tipo válvula que llevan los neumáticos de tu bicicleta: cada tipo de rueda precisa de un inflador distinto en función del tipo de válvulas que lleve. Las válvulas más comunes en prácticamente cualquier bicicleta son tres:
- Presta: también conocidas como válvulas francesas. Son las más estrechas y están diseñadas para soportar altas presiones y es común que equipen bicis de carreras o mountain bikes. Antes de empezar a inflar el neumático, hay que abrir la cabeza de la válvula girándola suavemente en el sentido de las agujas del reloj. Al comprar una nueva cámara, debemos asegurarnos de comprobar la longitud de la válvula; en los últimos años han aparecido en el mercado un número cada vez mayor de diseños de ruedas aerodinámicas, y ahora se pueden comprar válvulas Presta de diferentes longitudes para adaptarse a ellas.
- Schrader: también conocidas como autoválvulas, se utilizan a menudo para las bicicletas de paseo y de uso diario. Su principal ventaja es que son compatibles con la misma bomba estándar utilizada para inflar los neumáticos de los coches y se pueden poner a punto en cualquier gasolinera. Lo único que hay que hacer para inflar nuestros neumáticos en este caso es introducir la cabeza de la bomba en la válvula.
- Dunlop: también conocidas como válvulas Woods, se utilizan generalmente para bicicletas de uso diario, de paseo y de fitness. Las válvulas Dunlop necesitan el mismo tamaño de orificio que las Schrader: 8,5 milímetros. Lo mejor es que se puede empezar a inflar el neumático inmediatamente sin abrir el tapón de la válvula y sólo se necesita el tapón para dejar salir el aire de los neumáticos.
- Escoge la bomba y los adaptadores adecuados para tu tipo de válvulas: en ese sentido, la mayoría de infladores antiguos solo sirven para inflar un tipo de válvulas y se han quedado obsoletos. Por ello es recomendable elegir una bomba de aire moderna, ya que prácticamente todas son compatibles con los 3 tipos de válvulas más comunes, al venir equipadas con distintos adaptadores. La bomba de aire comprimido a batería EasyPump de Bosch es una alternativa a las bombas manuales práctica y fácil de usar. Además de ofrecer una gran portabilidad, puede inflar a cualquier presión hasta 10,3 bar/150 PSI. El juego incluye los dos adaptadores para los tres tipos de válvulas de bicicleta, así como un accesorio para balones y un adaptador especial de gran volumen colchonetas, flotadores y balones de playa.
- Asegúrate siempre de que tus neumáticos tienen la presión correcta: En primer lugar, es fundamental para circular con seguridad. También prolonga la vida útil de los neumáticos ayudando a que su desgaste sea menor. Como norma general, se recomienda una presión alta en terrenos llanos y asfalto liso. Cuanto más irregular sea la superficie de la carretera, más baja debe ser la presión de los neumáticos.
Debes comprobar la presión de tus neumáticos con regularidad y rellenarlos cuando sea necesario. A título orientativo, un neumático de bicicleta suele perder aproximadamente 1 bar de presión cada mes. Conviene tener en cuenta que cuanto más alta sea la presión, más rápido caerá y, por ello, los neumáticos de una bicicleta de carreras deben ser revisados con más frecuencia que los de una bicicleta de montaña, por ejemplo.
Comprobar la presión de los neumáticos con las manos no es el método más fiable ni preciso. Lo ideal es medir la presión exacta e inflarlos en consecuencia. Algunas bombas incorporan un manómetro para ayudarnos en la tarea. Por ejemplo, la EasyPump de Bosch muestra exactamente la presión de los neumáticos y permite bombearlos hasta una presión determinada.
Ahora sí, los aficionados al ciclismo, sea del tipo que sea, están listos para seguir disfrutando de sus rutas en las condiciones más seguras y con el mayor confort.
Prensa Grupo Bosch