Los élite y sub-23 regresaron a la competición este sábado con la disputa de la Klassika d’Olot, tercera puntuable del certamen de Grans Clássiques de la Federación Catalana. Una prueba muy rápida, disputada a casi 43 km/h, en la que el resultado no mostró la actitud de los Valverde Team-Terra Fecundis.
Todo el equipo controló la mayor parte de la carrera, rodando siempre en cabeza como un bloque unido, a la espera de que la aparición del viento de costado ayudara a romper el pelotón. Sin embargo, ese cambio de dirección no llegó y todo el grupo llegó compacto a una subida final en la que Gerard Bofill superó al experto Benjamín Prades. Abel Balderstone fue el mejor de los azules en una competición de la que se extraen conclusiones muy positivas.
Juan Francisco Valverde (director deportivo): «Volvemos sin un gran resultado pero satisfechos por la actitud y el trabajo del equipo. Han cumplido con lo que les pedíamos, han sido muy solidarios y se han desenvuelto y adaptado muy bien a una carrera de alto nivel. La nota negativa ha sido la caída de Sergio Geerlings, aunque no se ha fracturado nada. Días así acaban dando su fruto en el futuro».
Prensa Valverde Team