Julien Alaphilippe (Quick-Step Floors) se ha alzado con la victoria en la edición 2018 de la Clásica San Sebastian – Donostiako Klasikoa (1.UWT, España), disputada en la jornada de hoy sobre un recorrido de 228,7 kilómetros con salida y llegada en la capital guipuzcoana. El francés continúa enrachado tras brillar con luz propia en el pasado Tour de Francia, donde se apuntó la general de la montaña y dos triunfos parciales.
Pablo Torres (Burgos BH), Lluis Mas (Caja Rural – Seguros RGA), Aritz Bagües, Cyril Barthe y Sergio Rodríguez (Euskadi Murias) y Loic Chetout (Cofidis) conformaron una tempranera escapada que, desde el km 10, comandó la carrera hasta los decisivos kilómetros finales.
Con tres representantes de un sobresaliente Euskadi-Murias, los locales redondearon una sobresaliente actuación siendo el galo Cyril Barthe (Euskadi-Murias) el último de los valientes aventureros en ser neutralizados. Con 40 kilómetros por delante y el pelotón agrupado, comenzaron a posicionarse las principales escuadras.
Los candidatos eran muchos y los hombres de Lotto-NL Jumbo y Sky, para Roglic y Bernal respectivamente, comandaban la cabeza. Con Jaizkibel, otrora crucial, sin incidencia alguna sobre el resultado, era en Arkale donde se sucedían los primeros demarrajes.
Latour (Ag2R La Mondiale) buscaba sorprender sin fortuna. Antón (Dimension Data), Tolhoek (Lotto-NL Jumbo) o Serry (Quick-Step) emergían tras su sombra y apagaban un intento que poco tardó en ser neutralizado por un pelotón que, tras el posterior descenso, enfilaba San Sebastían y así los últimos 10 kilómetros.
Con la última ascensión a Murgi resonando en las mentes de directores y corredores, una multitudinaria caída marcaba el devenir de esta edición. Con Mikel Landa y Egan Bernal como corredores peor parados -el de Movistar fue trasladado al hospital con un fuerte golpe en la cadera a la espera de más pruebas y Bernal fue ingresado con un traumatismo maxilofacial y permanecerá en observación- el choque acababa también con las opciones de Roglic, Gorka Izagirre o Tony Gallopin.
Las radios echaban humo y la ascensión a Murgi emergía sin descanso. Las duras rampas invitaban a atacar y así lo hizo un enrachado Julien Alaphilippe. Tolhoek, Ion Izagirre y Rudy Molard lo probaron antes pero fueron el galo de Quick-Step y Bauke Mollema los que, con escasos segundos coronaron en cabeza.
Con Alaphilippe como conductor de excepción en el técnico descenso, el dueto denotaba entendimiento mientras por detrás, los tres perseguidores, decidían aguardar a un tercer grupo perseguidor. La victoria estaba delante.
Alaphillipe, que esta vez no pudo deshacerse de sus rivales ni en el empinado ascenso ni en la técnica bajada, superó en velocidad a Bauke Mollema para apuntar un triunfo más a su excelso palmarés en este 2018. Anthony Roux (Groupama-FDJ), que circulaba en el tercer grupo perseguidor, fue el más rápido en el sprint por la tercera plaza y completó el pódium