Eso es. Lo que dura un rugido, o un suspiro, fue lo que hizo que el año pasado el sudafricano Willen Jakobus Smit (Rías Baixas) se hiciera con la victoria final de la XXVIII Vuelta a León, ya que tras cinco etapas, 525 kilómetros, y 14 puertos de montaña, la diferencia entre los tres ciclistas que ocuparon el podium fue de 3 segundos.
A Jakobus lo secundarían en el cajón final, José Antonio «Chupe» López-Cozar (Fundación Euskadi) y Roberto Méndez (Diputación de León-Arte en Transfer), después de que especialmente este último, un ultramotivado Méndez, por aquello de correr en casa, intentara por todos los medios poder subir a lo más alto, pero el sudafricano, hoy en las filas de todo un World Tour como Katusha, se defendió con uñas y dientes para acabar adjudicándose una vuelta que finalizó en una emocionantísima etapa con llegada a Villablino.
Antes, terreno para todos los gusto, con un inicio espectacular y fulgurate en La Bañeza, donde los ciclistas arrancaban la competición con una crono nocturna que nos llevó a finalizar la competición pasadas las 12 de la noche, en un recorrido precioso por las calles bañezanas repletas de gente. Gusto y mucho la fórmula que se repetirá en la edición 29ª que arrancará este próximo lunes, aunque en esta ocasión con el escenario de la capital leonesa. Volviendo al año pasado, eran apenas 3,8 kilómetros los que se tenían que cubrir en ese prólogo inaugural, por lo que parecía que poca influencia podría tener en el desarrollo de la prueba, más sabiendo el terreno que esperaba al pelotón las siguientes jornadas, pero nada más lejos de la realidad. El triunfo y primer liderato fue para el murciano Fran García Rus (GSport), un auténtico especialista que se exprimía para parar el crono en 4:32, como volvería a hacer hace una semana en la Vuelta a Zamora, demostrando el gran nivel que tiene en pruebas de estas características. Por detrás de él quedaba el propio Willen Jakobus perdiendo 2″, que metería ese día en meta 8″ tanto a López-Cozar como a Méndez, algo que pasados los días acabaríamos viendo que fue definitivo.

Al día siguiente los ciclistas, con muchas menos horas de descanso de lo habitual, se debían enfrentar a un auténtico etapón por Picos de Europa, ascendiéndose puertos reconocidos por los aficionados al ciclismo en la provincia de León como El Pando, Pandetrave y Panderrueda, para acabar llegando al primer final en alto de esa edición en la localidad de Soto de Sajambre, en una ascensión de poco más de 2 kilómetros, pero con rampas cercanas al 10%, que hicieron mella en los ciclistas tras la gran paliza del día entero. Todo se acabaría decidiendo en los metros finales, donde el conjunto francés del GSC Blagnac mostraba su superioridad, metiendo varios hombres en el grupo de favoritos, acabando por llevarse un prestigioso triunfo con el campeón nacional amateur Flavien Maurelet, que sacaba media rueda a «Chupe» y Roberto, mientras que Jakobus, que entraba cuarto cediendo 2″ con los otros tres, ya pasaba a ser el nuevo líder de la carrera leonesa, un liderato que ya no soltaría hasta el final.
#VueltaLeón Llegada en directo a la meta de Soto de Sajambre, final de la 2a etapa https://t.co/IwF5HDjbOY
— El Pelotón (@ElPeloton) 19 de julio de 2017
La segunda etapa en línea nos deparó la sorpresa de la Vuelta a León, y una nueva exhibición del conjunto galo del GSC Blagnac, con una resolución poco esperada en las calles de Santa Colomba de Somoza, a donde llegaban en cabeza tres de los escapados del día, a pesar del intento enorme por detrás del pelotón por echarles mano faltándoles 13″ para logarlo. El día que partió desde Hospital de Órbigo, enseguida estuvo marcado por una fuga muy numerosa, de la que saldrían los tres ciclistas que se jugarían el triunfo, dos franceses del GSC Blagnac, Stefan Bennet y Roman Kohl, y un luchador como Mikel Ezkieta (Lizarte), que fue el más fuerte del día, tirando en todo momento de la fuga, y siendo él quien fue seleccionándola poco a poco hasta quedar el trío cabecero. La pena para Ezkieta, fue que justamente los dos que fueron a aguantarle eran del mismo equipo, y en la llegada final con muchas curvas, fueron muy inteligente cerrándole el paso en todo momento, para que al final el premio de la etapa cayese en manos de Bennet con su compañero Kohl haciendo segundo. Entre los de la general fue el día de tregua, ya que las dos jornadas siguientes eran un auténtico calvario.

Y vaya si lo fue el cuarto día de la Vuelta a León, con la llegada en uno de los grandes colosos de la provincia como el Puerto de Ancares. En dos días pasamos de estar entre Palencia, Asturias y Cantabria con la jornada que transcurrió por Picos de Europa, a tocar con los dedos la provincia de Lugo en la cima de este mítico puerto, que ha sido final, por su vertiente gallega hasta de la Vuelta a España. Más de 5 kilómetros de ascensión final con una media superior al 10%, rampas en algunos puntos alcanzaban el 20%, y encima una recta final donde el viento soplaba de cara, hicieron que esa última subida fuera una verdadera lucha sin cuartel que acabó teniendo un nombre propio, el de Óscar Cabedo (Escribano). La jornada que salía desde Vega de Espinareda estuvo animada por dos valientes como Juanma García Durán (Kuota-Construcciones Paulino), y un recién «investido» campeón de España élite como Sergio Rodríguez (Fundación Euskadi) que acabaría siendo el más fuerte de los dos, llegando a contar con una amplia diferencia, pero que ya en la penúltima ascensión del día a Lumeras, veía como se truncaba su aventura en solitario, por lo que a las faldas de Ancares llegaban todos los favoritos agrupados. El primero en mover ficha fue un valiente Eusebio Pascual (Mutua Levante), que logró tener más de medio minuto de ventaja y ser cabeza de carrera durante gran parte de la subida, hasta que Roberto Méndez comenzó su «show», repitiendo una y otra vez ataques a los que el líder Jakobus, sin cebarse, siempre acababa por neutralizar. Otros tres ciclistas, Flavien, Cabedo y López-Cozar, también mostraban sus credenciales al triunfo respondiendo a cada uno de los ataques del leones, que a falta de menos de 2 para meta ya lanzaba el principal de sus órdagos dejando unos metros tanto al líder como a «Chupe», aguantándole la rueda únicamente Cabedo y Maurelet, remachando el de Escribano a falta de menos de un kilómetro para meta, para hacer un final de subida espectacular, quitándole las pegatinas a un Eusebio Pascual al que le faltaron poco más de 500 metros para lograr una gran victoria. Cabedo levantaba los brazos mirando al cielo visiblemente emocionado para dedicarle la victoria a su hermano Víctor, mientras que por detrás el que se recuperaba estupendamente era Juan Antonio López-Cozar que dejaba atrás en los metros final al maillot amarillo, y superaba al propio Méndez, para acabar entrando en segunda posición. El de sudafricano de Rías Baixas se exprimía para no perder el liderato y lo agarraba con tan solo un segundo de margen sobre «Chupe» y tres sobre Roberto, ingredientes más que perfectos para la última etapa con final en Villablino.
#VueltaLeon Vídeo de la llegada en Ancares con el triunfo de @CabedoOscar (@EscribanoTeam ) pic.twitter.com/xAnOSZSs2C
— El Pelotón (@ElPeloton) 21 de julio de 2017
Esa última jornada tuvo varios nombres propios, el de Sergio Rodríguez (Fundación Euskadi), que ya el día anterior daba muestra de su gran momento de forma al fugarse en solitario durante buena parte del día, y que en Villablino lograba entrar en meta sin ninguna compañía tras una auténtica exhibición de fuerza y pundonor, el de Roberto Méndez que lo intento de nuevo de todas las maneras posibles en busca del liderato, que de hecho llegó a tener en su espalda durante unos cuantos kilómetros tras un gran ataque en el puerto de Los Bayos, y el de Willen Jakobus que tiraba de sangre fría para salvar su maillot de Rey de León, que acabó encumbrándolo a lo más alto en la capital de la comarca de Laciana. Como decimos esa última etapa estuvo marcada por el controlo férreo que los equipos de los favoritos hicieron durante gran parte del recorrido, no permitiendo ni un solo movimiento a la espera de ver que podría pasar con los líderes, y fue en la subida a Los Bayos donde todo saltó por los aires, con Roberto Méndez atacando y pasando por la cima con medio minuto de ventaja sobre el grupo donde viajaban el resto de hombres importantes. Al del Diputación de León le faltó algo más de compañía y de fortuna, ya que en el falso llano tras coronar de apenas 4 kilómetros se encontró con un viento fortísimo de cara que hizo que su machada se fuese al traste. En el momento de ser atrapado Méndez con la carrera ya desarbolada, saltaban Sergio Rodríguez, con, de nuevo un Kuota, Vladislav Bakumenko, logrando rápidamente una interesante ventaja que les dejaba el triunfo de etapa en bandeja. En la subida final al alto de Rabanal, con apenas un kilómetro de subida pero con rampas de hasta el 15% y un firme muy rugoso, Rodríguez dejaba atrás a Bakumenko y pasaba por la cima a tan solo 5 kilómetros de meta, sabiendo que solo una fatalidad le robaría la victoria, que acabó consiguiendo en Villablino. En segunda posición entraba un desfondado Bakumenko, mientras que los de la general llegaban a casi un minuto de Sergio, intentando en el sprint final López-Cozar recuperar ese segundo perdido con Jakobus, pero este le soldaba a la rueda a la perfección, y no habría ningún cambio, por lo que la Vuelta a León se marchaba para el Rías Baixas y para Sudáfrica.
#VueltaLeon En directo la decisiva llegada de la última etapa @FundaCiclisEusk @SpcaTeam @EscribanoTeam @gscblagnac… https://t.co/8jKxnSSEVP
— El Pelotón (@ElPeloton) 22 de julio de 2017
Así se acababa una ronda maravillosa desde el primer día, y que a pesar de que todos los entendidos dijesen lo contrario, acabó definiéndose por las diferencias conseguidas en el prólogo inicial, con el que nadie, ni los propios ciclistas, contaba para la lucha por la general. Además del vencedor de etapa, Sergio Rodríguez, y de los tres hombres de la general, al podium leonés también subían Diego López Fuentes (Fundación Euskadi) al conseguir las Metas Volantes, Carlos Ruíz (Lizarte) como mejor sub21, los chicos franceses del GSC Blagnac como el mejor equipo de esta vuelta de la que además se llevan dos etapas, y Óscar Cabedo (Escribano) que conseguía alzarse con el Premio Braulio Fernández al pasar en primer lugar por la cima más alta de esta ronda, el Puerto de Ancares.