Chris Froome (Team Sky) se ha alzado con la victoria en la decimocuarta etapa del Giro d´Italia 2018 (2.UWT, Italia), disputada hoy sobre un recorrido de 186,1 kilómetros de recorrido entre San Vito al Tagliamento y la temible ascensión al Monte Zoncolan. Simon Yates (Mitchelton-Scott), que cruzó la meta en segundo lugar, mantuvo y confirmó el liderato.
La jornada comenzó con el guion casi preestablecido en lo que va de Giro. Didier y Pedersen del Trek-Segafredo, Valerio Conti de UAE Team Emirates y Matteo Montaguti de AG2R La Mondiale acompañaban a los invitados Francesco Gavazzi (Androni-Sidermec), Jacopo Mosca (Willier-Triestina) y Enrico Barbin (Bardiani-CSF).
Ventaja siempre controlada y ritmo más acelerado en los puertos precedentes al temido ascenso final acababan por condenar las opciones, siempre escasas en este Giro, de los valientes de la jornada. Con Valerio Conti como último superviviente, casi desde el inicio fue Wout Poels (Team Sky) el encargado de marcar el ritmo en el pelotón de los favoritos.
En fila de uno, el neerlandés de Sky endurecía el ritmo y pronto aparecían las primeras víctimas. Un Fabio Aru (UAE Team Emirates) sin ritmo era el primero en ceder. Dumoulin (Team Sunweb), a cola y siempre marcando su ritmo, superaba a cuantos iban cediendo y resistía el ritmo que marcaba un incansable Poels. Froome, a su rueda, esperaba su momento.
El británico buscaba desquitarse, soltar su rabia, tantos meses contenida. A 4,5 kilómetros del final cedía Poels y el festival del «molinillo» volvía como en sus mejores épocas. Froome demarraba y, con una aceleración progresiva, acababa por marcharse en solitario.
En la agonía de nunca disponer de más de diez segundos de renta sobre un Yates que pasaba al ataque ante un Dumoulin que buscaba no explotar, Froome mostró su versión más combativa. La misma que le encumbró en Peña Cabarga o que le llevó a probar fortuna en el descenso del Peyrsourde. Hoy, se lució en una Italia aciaga hasta entonces para él.
Yates, segundo, es más líder tras aventajar en 36 segundos -treinta en meta y seis de bonificación- a un Dumoulin que aun con todo, pasó con nota la jornada más peligrosa de lo que resta de Giro. Carapaz, que cedió casi dos minutos con el británico, y Aru que cruzó la meta segundos después del colombiano, fueron los más damnificados de una etapa vertiginosa y vertical.