Matej Mohoric (Bahrein-Merida) se ha alzado con la victoria en la décima etapa del Giro d´Italia del 2018 (2.UWT), disputada hoy sobre un recorrido de 244 kilómetros -la más larga de esta edición- entre Penne y Gualdatadino. La jornada estuvo marcada por el desfallecimiento de un Esteban Chaves que, tras perder más de 15 minutos en meta descolgándose inesperadamente en el primer puerto, queda completamente descartado en una general que sigue comandando su compañero Simon Yates (Mitchelton-Scott). El británico es más líder tras bonificar tres segundos, por los dos que tomó Thibaut Pinot (FDJ).
Dicen los entendidos en ciclismo que pocas cosas hay más traicioneras para un profesional que un día de descanso en una gran vuelta. Al contrario de lo que puedan imaginarse quienes no sigan este bello deporte, son muchas las sorpresas que se han desencadenado tras una jornada sin competición. Hoy, como ya le ocurriera en 2016, el descanso le jugó una mala pasada a uno de los que, hasta hoy, venía conformándose como uno de los grandes nombres de este Giro. Tras vencer en el Etna y situarse segundo de la general, Esteban Chaves (Mitchelton-Scott) se descolgaba, para sorpresa de muchos, en la primera ascensión de la jornada.
La batalla desatada entre los más combativos por formar parte de una fuga con visos de resultar exitosa había estirado el ritmo en el grupo hasta provocar que el pequeño corredor colombiano comenzara a perder contacto. La incursión de Pello Bilbao (Astana) entre los fugados incomodaba a los grandes equipos y el ritmo era aun más vivo. Chaves y su sueño de mejorar su segunda posición de 2016 se diluían en las rampas de la Fonte della Creta (2ª).
Por su cima, la diferencia era superior a los dos minutos y, lo peor de todo, con aun más de 200 kilómetros de etapa. Tres compañeros arropaban a un colombiano que, por momentos, se acercó al grupo gracias a los intentos de Quick-Step por reintegrar a Viviani de cara a un futurible sprint. Lo tuvo cerca Chaves, a menos de un minuto, pero la complicada orografía de los Apeninos acabaron por desgastar a los Cavagna, Senechal, Stybar y compañía y, kilómetros más tarde, también a sus propios compañeros.
La balanza volvía a caer del lado de los más fuertes y Chaves se despedía de un sueño, el rosa, que tendrá que esperar. Por delante, lejos de instalarse la calma, fueron varios los intentos de fuga. Frapporti (Androni-Sidermec) fue el primero en abrir hueco y pronto Denz (AG2R La Mondiale), Mohoric (Bahrein-Merida) y Vilella (Astana) se ofrecieron a acompañarle.
Las diferencias no eran notables -menos de dos minutos- pero tampoco las fuerzas en un pelotón exhausto ante el desgaste previo. La lluvia hizo su aparición y aunque valientes como Henao o De Marchi probaron también fortuna, la victoria ya no era posesión del grupo.
Mientras Dumoulin por caída y Carapaz por avería se reintegraban en el grupo sin más problemas, Mohoric incendiaba el ritmo por delante y solo un combativo Denz -a duras penas- lograba seguirle. Probó fortuna el alemán al sprint, aun sabiéndose inferior al esloveno, pero no pudo tumbar los pronósticos. Victoria para Mohoric que, tras vencer el pasado año en La Vuelta, continua haciéndose grande, a él y a su palmarés.