Etixx Quick-Step ha vuelto a imponerse, dos años después de su última victoria, en la contrarreloj por equipos del campeonato del mundo. El conjunto belga ha realizado una actuación excepcional para lograr el título por delante de BMC Racing Team (los ganadores de las dos últimas ediciones), que se dejó 12 segundos en línea de meta, y de Orica Bike-Exchange, que finalizó a 37 segundos de Etixx.
No ha habido sorpresas. Sólo dos equipos, BMC (Dennis, Phinney, Quinziato, Küng, Oss y Rosskopf) y Etixx (Martin, Kittel, Jungels, Terpstra, Lampaert y Vermote), optaban a la victoria en un principio. La igualdad fue máxima durante la mayor parte de la prueba; sólo fue en el último sector cuando Etixx logró sacar tiempo a BMC, que no pudo remontar en la parte final de la contrarreloj. Con estos dos equipos en su pelea particular, al resto de escuadras les tocaba pelear por intentar subir al tercer cajón del podio, y finalmente ha sido Orica (Tuft, Matthews, Impey, Hepburn, Edmondson y Durbridge), un equipo que siempre rinde bien en las cronometradas por equipos, el que lo ha logrado, eso sí, por los pelos: Sky se quedó a sólo medio segundo de los australianos.

Cabe destacar que la contrarreloj ha dejado una imagen tan triste como lamentable; no había aficionados viendo la carrera, y tan sólo en los últimos metros, en la zona vallada, había algo de público. Es lo que tiene hacer un mundial en el desierto, que no va nadie a verlo. Empieza mal el experimento de la UCI.