Sagan es de oro

Sagan (Oro), Matthews (Plata) y Navardauskas (Bronce), podio del mundial 2015. ©BettiniPhoto

“¡¡Arranca el esprint… ahí va Sagan… y… segundo…!!” “¡¡Lleva ventaja… va a ganar… pero es superado in extremis, segundo…!!” “No se le puede escapar, últimos metros… pierde fuelle Sagan… segundo…”

Por Eslovaquia. Por su novia que le esperaba en meta. Por su hermano Juraj, que le acompaña allá donde va. Por “un mundo que hay que cambiar”. Por él. Arrancó Peter Sagan a falta de 3 kilómetros para la línea de meta, en el último tramo adoquinado del circuito de Richmond. Salió decidido, con un sólo objetivo: ganar. Basta ya de segundos puestos. Basta ya de quedarse siempre con la miel en los labios. Hoy, no. Imparable, con la habilidad sobre la bicicleta que le caracteriza, Sagan pedaleó lanzado hacia la victoria en el campeonato del mundo. Tuvo tiempo de celebrar, pues llegó con 5 segundos de ventaja sobre el resto de ciclistas. Era campeón del mundo.

Sagan (Eslovaquia) celebra su victoria en el mundial de Richmond.
Sagan (Eslovaquia) celebra su victoria en el mundial de Richmond.

El mundial de Richmond será recordado como uno de los mejores de los últimos años. Pese a que el recorrido no daba mucho de si, varias selecciones trataron de mover la carrera desde lejos, y hemos presenciado una carrera fantástica. Bélgica y Holanda partían como las selecciones más potentes, y jugaron bien tácticamente. Viviani (Italia), Boonen (Bélgica), Kwiatkowski (Polonia), Amador (Costa Rica), Stannard (Inglaterra), Mollema (Holanda) y Dani Moreno (España) formaron una fuga peligrosa en la penúltima vuelta, que fue abortada por Alemania y Australia. El pelotón entraba unido en la última vuelta, con todo por decidir. Un bravo Stybar (República Checa), era el primero en atacar en los adoquines de la primera y más dura subida (Libby Hill, 600 metros-5,7%), que los ciclistas debían afrontar. Degenkolb (Alemania) se pegó a su rueda, y no abrieron hueco. Estirado pero unido, el pelotón salía a toda velocidad hacia Broad St, segunda subida adoquinada y clave en el desenlace del mundial. Sagan (Eslovaquia) arrancó y, rápidamente, consiguió metros de ventaja. Sólo Van Avermaet (Bélgica) y Breschel (Dinamarca) tuvieron fuerzas para acercarse a Sagan, que abrió hueco en el tramo de descenso. El eslovaco afrontó el último kilómetro y medio con 15 segundos de ventaja, suficiente para hacerse con el maillot arcoíris. Peter Sagan se proclamaba campeón del mundo en Richmond, mientras, por detrás, Matthews (Australia), lograba el segundo puesto por delante de un sorprendente Navardauskas (Lituania). Kristoff (Noruega) era cuarto por delante de un Alejandro Valverde (España), que no pudo hacer más.

La selección belga fue muy ambiciosa. Boonen, seguido de Kwiatkowski, (Polonia) que defendía título.
La selección belga fue muy ambiciosa. Boonen, seguido de Kwiatkowski, (Polonia) que defendía título. © Graham Wattson

No ha sido el mejor mundial para España. El recorrido no era ni mucho menos favorable, y la actuación, en general, ha sido discreta. Valverde ha logrado un quinto puesto (bastante ha hecho) que le otorga a la selección española un puesto de honor en el mundial.