Tormenta en el Tour a la primera de cambio

Contador y Froome sacando casi minuto y medio a Nibali y Quintana. Cancellara nuevo maillot amarillo en detrimento de Dennis. Purito y Valverde también dejándose tiempo. Un ajustadísimo sprint. Y victoria para Greipel. Podríamos estar hablando de uno de los días decisivos del Tour de Francia y… estamos haciendo referencia a la primera jornada en línea. ¡Una auténtica locura!

Hoy todo hacía pensar que sería una jornada completamente de transición, ya que no olvidemos que mañana llega el Muro de Huy y en unos días los ciclistas harán frente al temido pavé de Roubaix, y todo ello antes de llegar a la montaña. Etapa completamente llana con salida en Utrecht, donde ayer Rohan Dennis (BMC) voló en la única crono individual de este Tour para alzarse con la primera victoria y liderato, y llegar 166 kilómetros después a Neeltje Jans. El sprint parecía cantado, y que el pelotón salvaría esta etapa sin mayor complicación.

La jornada arrancaba con la primera habitual fuga de este año, prácticamente de salida, con cuatro hombres como Perrig Quemeneur (Europacar), Jan Bárta (Bora-Argon18), Stef Clement (IAM Cycling) y Armindo Fonseca (Bretagne-Séché), y el pelotón por detrás era comandado por el equipo del líder, con la colaboración de las escuadras de los principales sprinters, controlando la escapada. Hasta ese momento todo normal, hasta que a falta de unos 70 kilómetros aparecía la lluvia con fuerza, el pelotón se ponía bastante nervioso, alcanzando a los fugados a más de 60 kilómetros para la llegada, con un Etixx-Quick Step tirando fortísimo, que acabó degenerando que el pelotón se fraccionara en varios grupos.

Poco a poco empezábamos a conocer los nombres de algunos damnificados. Por ahí estaban nuestros españoles Alejandro Valverde (Movistar) o Joaquim Rodríguez (Katusha), al igual que las esperanzas galas, y podio del año pasado Thibaut Pinot (FDJ) y Jean-Christophe Péraud (AG2R La Mondiale), también saltaba la sorpresa al ver al líder, Dennis, en un segundo pelotón perdiendo tiempo, pero las alarmas saltaron, sobre todo, cuando vimos que tanto Nairo Quintana (Movistar), como Vincenzo Nibali (Astana) no se encontraban delante, donde sí que aguantaban tanto Alberto Contador (Tinkoff-Saxo) y Chris Froome (Sky).

Por delante, más de 50 kilómetros de “contrarreloj por equipos conjunta”, es decir los Etixx, Tinkoff, Sky y BMC (habían metido delante a Tejay van Garderen) contra los Movistar, con un descomunal Alex Dowsett, Astana, FDJ y AG2R. La batalla en todo momento se fue del lado de los primeros, cayendo los segundos a cuentagotas, hasta quedarse estabilizado en los últimos kilómetros en el minuto y medio. Mucha renta de cara a la general en un día totalmente intrascendente, aunque bueno, eso ya sabemos que en el Tour no existe.

Finalmente, en la resolución de la etapa André Greipel (Lotto-Soudal) se llevaría una victoria por medio dedo sobre Peter Sagan (Tinkoff-Saxo) que a 15 kilómetros de la llegada sufría un pinchazo y él solo era capaz de volver a entrar en el grupo de cabeza. Tercero sería Fabian Cancellara (Trek Factory Racing) que tiraba de casta en los últimos metros para superar a un Mark Cavendish (Etixx-Quick Step) que se equivocaba lanzando el sprint demasiado lejos. Ese tercer puesto valía al suizo para coger los 4″ de bonificación y hacerse de esa manera con el preciado amarillo del Tour después de un año muy complicado para él. Es una gran alegría ver de vuelta a la Locomotora de Berna. Contador por su parte en esos metros finales cedía unos metros con Froome, perdiendo 4″ con el británico, aunque sin duda el botín conseguido hoy por el pinteño es para estar más que satisfecho, ya que el grupo perseguidor se Quintana y Nibali se dejaba en meta 1’28”.

Y como decíamos, mañana sí que llega la que “a priori” era la gran primera prueba de fuego con la llegada tras 160 kilómetros, con salida en Antwerpen, al Muro de Huy y sus rampas finales del 26%, donde veremos si Valverde es capaz de repetir el triunfo conseguido hace unos meses en la Flecha, y si entre los 4 grandes favoritos vuelve a haber diferencias interesantes. Tiempos duros para ser ciclista, y ¡cómo nos alegramos por los aficionados!