No muy lejos de Ponferrada, en 2007 un japonés ganó la Vuelta a León. Vencedor también de la París-Corrèze, el protagonista fue Miyataka Shimizu, quien sin embargo, y pese a sus triunfos, no llegó a formar parte del pelotón del World Tour aunque actualmente sigue en activo en las filas del Bridgestone-Anchor.
Inspirado por aquella gesta, Akira Asada, el actual seleccionador japonés de ruta y entonces director de Shimizu, sueña con seguir revolucionando el ciclismo en su país y, naturalmente, con brillar en el Campeonato del Mundo de Ponferrada. Asada, también máximo responsable de un conjunto amateur que lleva su nombre, ha estado recientemente en la capital de El Bierzo viendo los recorridos del próximo Mundial. “En mi país, cada vez más gente se interesa por el ciclismo”, explica quien en los 90 no dudó en saltar a Europa para intentar ser profesional de la bicicleta. “Algunos japoneses han conseguido correr en equipos World Tour –Arashiro (Europcar) y Beppu (Trek)- y la televisión retransmite las grandes pruebas del calendario”, en especial las tres grandes: Giro, Tour y Vuelta. “Yo suelo comentarlas en las cadenas J Sports y NHK”, comenta.
El ciclismo no es, por el momento, el deporte favorito de los japoneses. Ni para practicarlo ni para verlo. Pero está ganando adeptos. “El béisbol es el deporte rey y, desde hace una década, también el fútbol interesa muchísimo, además del Sumo, que es el deporte nacional. El ciclismo está entre los 20 primeros, pero cuando se disputa el Tour, ocupa el tercer puesto”, explica Asada con la típica humildad de los nipones.
Con una población de 128 millones de habitantes, Japón -cuyo significado se puede traducir por ‘el origen del sol’- sólo tiene escasas 6.000 licencias de ciclismo. Sin embargo, el Keirin causa furor. “Está demasiado ligado a las apuestas y no da buena imagen. Es una especialidad que no depende de la Federación”, explica Asada. “Por eso me gustaría que se desarrollara más el ciclismo en ruta, para romper con esa imagen de las apuestas”, comenta.
Pese al enorme coste que tanto a nivel humano como económico supone, y pese a que obtener triunfos sería más fácil en otros continentes, Asada quiere que sus corredores se formen en Europa. “Sería más sencillo coger puntos en otros continentes, pero nosotros queremos progresar. Yo corrí cuatro años en Bélgica y Francia. Me aficioné al ciclismo viendo el Tour por televisión y no dudé en venir a Europa. Corrí el Mundial de Benidorm”, recuerda con añoranza. “Pasé primero por la meta en la primera vuelta”, añade entre sonrisas. “También corrí el Circuito de Getxo”.
Consciente de que el oficio se aprende en el Viejo Continente, su equipo tiene una base en Francia. “Primero la tuvimos en Normandía, pero ahora la tenemos en Toulouse, donde vive Denis Gonzales, que fue mi director”. Gonzales, de padre español y quien acompaña a Asada en la visita a Ponferrada, es además el director del Bizkaia-Durango de féminas. “En Toulouse tenemos ahora mismo ocho corredores: cinco de mi equipo y tres de la selección», insiste Asada. «Estarán dos meses y medio corriendo aquí, luego volverán a Japón y regresarán otra vez a Europa en agosto para preparar los Mundiales”.
Con los medios a su disposición, las cosas difícilmente se pueden hacer mejor. Pero eso no quiere decir que un japonés vaya a ganar en Ponferrada. “Para eso, antes tenemos que lograr otras victorias, como por ejemplo etapas en las grandes vueltas por etapas”, admite el técnico nipón, que estima que «el circuito de Ponferada no es ni para escaladores ni para esprinters. Puede ser bueno para Sagan, Valverde, Gilbert y Rojas, corredores de esas características”.
Antes de regresar a Francia, donde tiene su segunda residencia, explica lo importante que, pese a las nuevas tecnologías, es ver las cosas in situ. “Por Internet el circuito me pareció más difícil, aunque tampoco es fácil”, dice Asada. Lo comprobaremos en septiembre.
Prensa Ponferrada 2014