El año pasado ya debuté como stagierie en profesionales con «Cajarural-SegurosRGA», pero en la Challenge de Mallorca la cosa iba de extraterrestres, aunque tanto en la Vuelta a Murcia como en la Clásica Almería, ya parecía que estaba corriendo con ciclistas de carne y hueso.
Roma no se construyó en dos días ni mucho menos, pero a Mallorca llegaba con los deberes hechos mejor que nunca, en gran parte gracias al calor mediterráneo, donde este año he podido disfrutar de muchos días de entrenamientos gracias a mi equipo, el «Burgos BH». Llegué con la ilusión de un niño que corre su primera carrera de escuelas pero de repente me topé un con enorme muro y toda ilusión se desvaneció… El primer día en el circuito de Palma todo perfecto, me dije a mi mismo «joder, pues vas bien». El tercer y cuarto día busqué la fuga con ganas pero sin éxito, muchas eran las balas que me había dejado por el camino y cuando llegaban los puertos a ritmo del potente «Team Sky» me quedaba para acabar ambos días en la grupeta.
Llegué a casa con la moral por los suelos pero seguí trabajando duro para mejorar y llegar fuerte a Murcia y Almería. Estos dos últimos días de competición puedo decir que he disfrutado, y además mucho, encima de mi bicicleta BH… Las sensaciones fueron buenas ambos días, también es cierto que decidí correr con más calma y cabeza, sin ser todo ilusión y corazón como en Mallorca, ya que las balas que aquí te dejas en el camino ya no vuelven al cargador. En Murcia acabe el 46.º y en Almería el 30.º, así que ahora toca seguir trabajando para seguir progresando.
Me hizo especial ilusión compartir pelotón junto a Alejandro Valverde, al cual salude con desparpajo… Uno de mis ídolos junto a Purito.
Un abrazo.
Ibai Salas Zorrozua (@ibaisalas)
Ciclista profesional del BurgosBH.
Foto: El Pedal de Frodo