El corredor asturiano alcanza un acuerdo con la escuadra suiza, por lo que seguirá al menos una temporada más al más alto nivel del ciclismo mundial.
Si hace pocos días se sabía el destino de Horner, hoy nos hemos despertado con la noticia que vinculaba a Samuel Sánchez, con el equipo BMC. El ovetense ha firmado por un año -la sombre de Alonso es alargada- pero quizás eso es lo de menos, ya que Samu podrá seguir compitiendo, y además en un equipo WorldTour que, suponemos, le asegurará un calendario muy digno.
Samuel Sánchez, que hace poco se marcaba un plazo de dos semanas para encontrar equipo, vestirá por primera vez en su vida un maillot que no es el de Euskaltel, equipo al que ha estado vinculado 13 temporadas. BMC espera que el asturiano sea un hombre importante en las clásicas y las vueltas por etapas, y pretende que el asturiano ayude a sus compañeros ya que será uno de los hombres con más kilómetros acumulados en la formación. El pobre Samu, acata su rol -qué va a decir el hombre- y espera que sus compañeros puedan lograr grandes éxitos.
Ahora bien, los líderes de BMC son «de cara o cruz», sobre todo en las grandes vueltas. Evans, Van Garderen, Stetina o Atapauma son corredores que, o te hacen un carrerón, o no aparecen en toda la carrera. Quizás eso lo pueda aprovechar Samu, que a priori no partira con galones, pero la carretera pone a cada uno en su sitio.
Declaraciones de Samuel Sánchez al portal marca.com:
«Lo único que me han pedido es que querían hacerlo público ellos. Para mí es como empezar de cero porque llevaba 14 años con el maillot de Euskaltel, pero ha merecido la pena no arrojar la toalla y seguir entrenando y creer que podía seguir al máximo nivel. Mi mánager Jon Lauca ha sido quien lo ha movido todo, él me ha buscado el mejor equipo posible para mis características», cuenta el ovetense.
«Esto ha sido todo muy rápido, en plan ‘ping-pang-pung’. Ahora tengo que hablar con los directores y ver cómo va a ir todo. Tienen dos o tres jefes de prensa, un director de logística, varios directores deportivos… tengo que ir poco a poco. Tengo que adaptarme rápido, pero no voy a tener un ningún seguro. Hasta ahora estaba en un equipo mucho más pequeño. Lo bueno es que ellos me querían desde el primer momento y eso se agradece», dice tras finalizar unas arduas negociaciones.
«He firmado por un año. Estas semana me dicen el calendario. En unos días viajaré a Bélgica, a su sede, a por la ropa y a por la bici. El BMC es hoy por hoy comparado a la Fórmula 1 o al fútbol como un Ferrari o un Real Madrid, un equipo puntero con un presupuesto muy grande con gente detrás muy entendida. Es todo a lo grande, con unas posibilidades a todos los niveles. Allí tienen grandes estrellas y ahora voy yo. Que esté yo ahí también quiere decir que es un equipo grande», expone. orgulloso.
Por último, quiso volver a mostrar su agradecimiento. «Me siento como un ciclista que acaba de fichar por su primer equipo. Estoy muy agradecido a mi nuevo equipo esta oportunidad por dejarme correr en uno de los grupos más destacados del WorldTour. Me apetece mucho correr junto a un ciclista de la categoría de Cadel Evans», cuenta el asturiano, quien será un valor en clásicas donde ya ha hecho grandes puestos como la Flecha Valona o Lombardía. La travesía por el desierto de Samu ya ha terminado.