Chris Froome (Sky Procycling) ha vuelto a demostrar que es el hombre más fuerte de este Tour de Francia 2013. En el segundo final en alto de esta edición del centenario, en todo un Mont- Ventoux ha dejado seriamente dañado el desenlace de la prueba dando un puñetazo de autoridad sobre la mesa y acreditándose todos los galones como capitán general de la carrera.
El único hombre que ha parecido poder aguantar el ritmo frenético del británico, ha sido la sensación colombiana del Movistar, Nairo Quintana pero a falta de un kilómetro para el final tuvo que decir basta. El otro gran favorito en la salida en Ajaccio hace dos semanas, Alberto Contador, pareció encontrar mejores piernas y en un principio fue el único en seguir la rueda de Froome, pero finalmente tuvo que desistir en seguir a su rueda e intentar subir con Mikel Nieve (Euskaltel Euskadi) que acabó siendo tercero en la etapa. Al de Pinto le sobró el último kilómetro y medio ya que perdió toda la renta que había obtenido con respecto a sus otros grandes rivales del Belkin Pro Cycling.
Día de la fiesta nacional en Francia y para conmemorarlo, la organización del Tour tenía previsto para hoy la etapa más larga de este año, con 242 kilómetros y con el final en uno de los platos fuertes, el mítico y normalmente decisivo, Mont-Ventoux. Etapa que apenas tenía grandes dificultades hasta las faldas del Monte Pelado, y en la que se ha llevado un ritmo infernal durante los primeros 200 kilómetros (la segunda y tercera hora rondando los 50 km/h) con una fuga protagonista integrada por Sagan (Cannondale, y que afianza su maillot verde al pasar primero en el esprín intermedio), Irizar (RadioShack), Fédrigo y Roy (FDJ), Riblon (AG2R), Losada (Katusha), Chavanel (Omega Pharma-Quick Step), Impey (Orica-GreenEdge), Poels (Vacansoleil) y El Fares (Sojasun).
Por detrás fueron principalmente Europcar y Euskaltel Euskadi los que tomaron la responsabilidad de tirar del gran grupo para acercarse a la fuga camino del Ventoux y que llegaron a contar como máxima renta con 4 minutos de ventaja. A 24 kilómetros de la cima y ya comenzando la ascensión al último puerto, Chavanel fue el que rompió la paz en la fuga y decidió irse por delante en busca de hacer la gesta en un día tan especial para un francés como él.
Pero los hombres de Euskaltel se habían propuesto ser protagonistas y las diferencias se iban limando a pasos agigantados, a la vez que iban ya absorbiendo hombres de la fuga en las primeras rampas del puerto. Con los hombres de Sky ya tomando la responsabilidad del grupo a falta de 13 kilómetros y en el momento en el que Andy Schleck no podía continuar entre los mejores, Mikel Nieve lanzaba su órdago y se marchaba en solitario dando caza a Chavanel y convirtiendo así a la escuadra naranja en cabeza de carrera a unos 10 kilómetros para la línea de meta.
Más inquietante fue el ataque poco después de Nairo Quintana (Movistar), que sacaba unos 20″ enseguida y parecía que podría formar buena dupla con Nieve. Esto hizo que por detrás los Sky pusieran a trabajar a tope en primer lugar a Peter Kennaugh, y después a Richie Porte. El australiano volvió a ser protagonista, ya que impuso un ritmo que provocó que grandes nombres como Evans, Van Garderen, Dani Moreno, Purito o Valverde cedieran unos metros del grupo del líder.
Así se llegó a falta de 8 kilómetros a la línea de meta, con Nieve y Quintana con unos 30 segundos de ventaja con respecto al grupo de Froome encabezado por su compañero Porte, que hacía una nueva aceleración a la cual ya no podían seguir los Belkin, Mollema y Ten Dam, ni el propio Kreuziger. El único que aguantaba el ritmo de los Sky era Alberto Contador, pero a falta de 7 kilómetros ya apareció al figura del líder en primera persona y lanzó un ataque impresionante sin levantarse de la bici al que ya no pudo seguir el de Pinto. El británico se marchaba en solitario hacia la cabeza de carrera, donde Nairo también descolgaba a Nieve. Un Mikel Nieve que sólo podía mirar como le pasaba por encima la locomotora de Nairobi, aunque posteriormente si sirvió y mucho a Alberto, ya que los dos se unían para poder continuar juntos la ascensión, por un momento más de uno pensaría que Mikel Nieve se había convertido en el gregario de lujo del propio Alberto.
Froome finalmente lograba alcanzar a Quintana, al que intentó descolgar en un par de demarrajes sin obtener ningún éxito. La ventaja de los dos de cabeza iba aumentando, superando a falta de 3 kilómetros el minuto con Alberto y Nieve y acercándose a los dos minutos con el grupo de Mollema y Kreuziger donde también habían vuelto Purito y Valverde. Y cuando todo el mundo pensaba que la cosa ya estaba pactada con la victoria para el colombiano y la consolidación del amarillo para el británico, de nuevo Froome cambiaba el ritmo a falta de poco más de un kilómetro y ahí Nairo ya no pudo seguir su ritmo. Así llegaba Froome mucho más líder que nunca a la cima del Ventoux, con medio minuto de ventaja sobre el nuevo «capo» de los jóvenes, Nairo Quintana. Por detrás a Alberto le volvió a venir el señor del mazo en el último kilómetro no pudiendo seguir el ritmo de Mikel Nieve que entraba tercero junto con un Purito que hizo una parte final de la ascensión brutal. El de Pinto acabó entrando con su compañero de equipo Kreuziger perdiendo casi toda la diferencia que había conseguido con respecto a sus rivales para el podium del Belkin.
Mañana segunda y última jornada de descanso, antes de meternos en la última y decisiva semana alpina. Nos esperan 5 etapas de auténtico vértigo en las que esperemos que los Saxo de Alberto y los Belkin de Mollema realmente sean ambiciosos y busquen poner en problemas al líder tan afianzado que sale del Ventoux con pie y medio en lo más alto de París. Terreno tienen para por lo menos intentarlo.
Clasificación