El “Keniata blanco” llega al Tour de 2013 como máximo favorito. Tras dos temporadas mostrándose como uno de los mejores corredores de Grandes Vueltas, el Tour de 2013 debe ser su confirmación y para ello tratará de apuntarse su primera gran vuelta en su palmarés, tras los podios en la Vuelta de 2011 y el Tour de 2012, donde trabajó para que su compañero pudiera apuntarse la victoria, lo cual otorga un mayor mérito a estos hitos.
Chris Froome llega al que es su gran objetivo de la temporada en una forma excepcional, arrasando allá por donde pisa, cual Rey Atila. Ha ganado todas las carreras por etapas que ha corrido, venciendo de manera clara a todos sus rivales. Comenzó ganando el Tour de Oman, sumando además una etapa. Su siguiente victoria la consiguió en el Critérium Internacional, llevándose también la etapa reina en el Col de l´Ospedale. En Suiza también dejó su sello, llevándose la general y otra etapa. Y por último, de nuevo en Francia, venció el Critérium du Dauphiné, la mayor piedra de toque cara al Tour, venciendo con superioridad y llevándose una etapa también en el zurrón. Nadie ha sido capaz de vencerle, salvo un valiente italiano, Vincenzo Nibali, que le arrebató la Tirreno Adriático, la que hasta ahora ha sido la única vez que “Froomie” se ha visto superado en una general en lo que va de temporada.
Uno de los mayores motivos para su favoritismo es que, como ya hemos comentado, el británico ha dominado con mano de hierro todas las vueltas por etapas que ha disputado, salvo en la Tirreno Adriático. Además, el único corredor que le ha hecho hincar la rodilla, Vincenzo Nibali, no correrá el Tour, aumentando su favoritismo, al haber machacado a la totalidad de sus rivales para vencer en la general. Un dominio total, aunque siempre rodeado por unos escuderos de lujo. El SKY es una maquina casi perfecta, dominando carreras de principio a fin en favor de su líder y Froome es la pieza estrella de esta maquinaria. Siguiendo con la comparación bélica, podemos decir que SKY es un fiero ejército comandado a la perfección por el mejor de sus generales, el cual siempre se lleva la gloria de las batallas, sabiendo que sin su pelotón sería imposible la victoria.
El recorrido del Tour es ideal para el equipo británico. Con etapas de montaña donde tratarán de dominar el pelotón de principio a fin para su líder y pocas etapas de media montaña, único terreno en el cual ha el equipo ha mostrado carencias, ante la dificultad de controlar el pelotón. Una crono por equipos, donde el la escuadra británica es una de las mejores y dos cronos individuales con perfil quebrado, ideal para aumentar las diferencias con casi todos los favoritos a la victoria final.
Por tanto, Chris Froome se presentará en la salida de Porto-Vecchio con la responsabilidad de demostrar que es el favorito número uno para llevarse la carrera. Para ello, contará con un equipo hecho a medida y perfecto para arroparlo en cualquier circunstancia de carrera. El equipo confía plenamente en él para revalidar victoria y le ha dado el mejor equipo posible para ello, ahora es su turno para no defraudarlo y demostrar que actualmente es el corredor más fuerte y más regular del pelotón en grandes vueltas