Samuel Sánchez indicaba a la conclusión de la jornada que «cuarta etapa de Giro y otros 246 kilómetros en las piernas. Era otra jornada con peligro, con un final exigente y en el que la aparición de la lluvia ha aumentado el riesgo. Son jornadas que hay que ir salvando, estar muy concentrados y en nuestro sitio. El equipo lo está haciendo muy bien. Minguez y Tamu se han metido en la fuga y por detrás, el resto de compañeros me han protegido perfectamente», destacaba.
Por su parte, uno de los grandes aventureros del día, Miguel Minguez, señalaba que «sabíamos que era muy complicado llegar a meta, pero desde el equipo nos han pedido estar atentos a las fugas de salida y ahí hemos estado. Algún día la escapada llegará y si no estamos, entonces sí que será imposible tener opciones de victoria. La presencia de Sella complicaba mucho el poder avanzar, al estar tan cerca en la general del liderato era lógico que de atrás no nos dejasen mucho margen. Hemos llegado a contar con ocho minutos, pero enseguida nos han marcado el límite», comentaba. En la parte final, Miguel lo ha intentado en solitario. «He probado tirar en solitario a ver si por detrás paraban y me dejaban un poco de margen, pero ha sido imposible», finalizaba el de Rekalde.
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